Un dispositivo que resistirá cualquier ataque y experimento.
El proyecto OpenWrt, conocido por sus firmwares de código abierto para equipos de red, ha lanzado por primera vez su propio dispositivo: el router inalámbrico OpenWrt One. Esta novedad, desarrollada en colaboración con el equipo de Banana Pi, está dirigida a usuarios que valoran la seguridad y el control total sobre su infraestructura de red.
El nuevo router se basa en el sistema en chip (SoC) MediaTek MT7981B y es compatible con Wi-Fi 6 de doble banda gracias al chipset MediaTek MT7976C. El dispositivo ofrece conectividad inalámbrica 2×2 en la banda de 2,4 GHz y 3×3 en la de 5 GHz, lo que garantiza una conexión estable y una alta velocidad de transmisión de datos. Para conexiones cableadas, cuenta con un puerto WAN de 2,5 Gbps y un puerto LAN de 1 Gbps.
En términos de memoria y capacidad de expansión, OpenWrt One dispone de 128 MB de memoria flash SPI NAND y 16 MB de SPI NOR. El almacenamiento adicional se puede gestionar mediante una ranura NVMe PCIe 2.0 en formato 2230/2242. Además, el dispositivo incluye un puerto USB 2.0 Type-A para conectar periféricos y un USB Type-C, que sirve tanto para la alimentación como para la interfaz serie.
También incorpora un interruptor mecánico para alternar entre el arranque desde la memoria NAND o NOR, así como un conector de expansión mikroBUS para integrar módulos de hardware adicionales.
Según sus desarrolladores, la principal ventaja de OpenWrt One frente a otros routers radica en su enfoque de código abierto y su seguridad. La organización sin ánimo de lucro Software Freedom Conservancy (SFC), que colaboró con OpenWrt en este proyecto, destaca que el dispositivo se entrega con el firmware abierto OpenWrt preinstalado, eliminando por completo cualquier tipo de bloqueo del fabricante.
Los ingenieros del proyecto diseñaron el router con el objetivo de que fuera "fundamentalmente indestructible" (forever unbrickable). Los usuarios pueden experimentar con distintas configuraciones, instalar nuevos firmwares y realizar modificaciones sin el riesgo de convertir el dispositivo en un "ladrillo" inutilizable.
Los fabricantes suelen dejar de dar soporte a sus dispositivos pocos años después de su lanzamiento, obligando a los usuarios a elegir entre seguir usando equipos inseguros o comprar nuevos. Un ejemplo reciente es el de D-Link, que se negó a corregir vulnerabilidades críticas en más de 60 000 dispositivos NAS, convirtiéndolos en chatarra electrónica. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la obsolescencia llega por simple envejecimiento. Con OpenWrt, la vida útil del hardware se puede extender indefinidamente instalando un firmware abierto que mejora la seguridad y añade nuevas funciones.
A pesar de sus ventajas técnicas y su orientación a usuarios avanzados, OpenWrt One mantiene un precio accesible. Se puede adquirir por tan solo 89 dólares, lo que lo convierte en una opción muy oportuna en el contexto del creciente interés por la privacidad, la seguridad de las redes domésticas y la sostenibilidad ambiental en tiempos de crisis.