El misterio del nitrógeno desaparecido finalmente ha sido resuelto.
Investigadores han identificado una sustancia esquiva que, durante décadas, estuvo presente en el agua potable de los países desarrollados. A pesar de los altos estándares de purificación, esta sustancia pasó desapercibida y sin estudiar hasta ahora.
El enigma se encuentra en el método tradicional de purificación del agua: la cloración. La adición de cloro elimina la mayoría de los microorganismos patógenos, pero durante el proceso de desinfección se generan subproductos que pueden ser dañinos para la salud. Por esta razón, en muchos países, incluidos Estados Unidos, se ha adoptado el uso de cloramina, que no solo produce menos compuestos peligrosos, sino que también mantiene sus propiedades desinfectantes por más tiempo.
Sin embargo, tras la aplicación de cloramina, los científicos se enfrentaron a un fenómeno inexplicable: entre un 5 % y un 10 % del nitrógeno esperado parecía desaparecer en el aire. La sustancia desconocida que absorbía el nitrógeno fue apodada por los especialistas como "la molécula fantasma" debido a la dificultad de detectarla con los métodos existentes.
El rompecabezas químicos fue resuelto gracias a tecnologías analíticas avanzadas. Se descubrió que el misterioso compuesto es un anión de cloronitramida, una molécula con carga negativa compuesta por un átomo de cloro, dos átomos de nitrógeno y dos de oxígeno.
Para confirmar su descubrimiento, los científicos recrearon la sustancia en el laboratorio. Un análisis exhaustivo utilizando espectrometría de masas de alta resolución y resonancia magnética nuclear permitió examinar minuciosamente las características del compuesto.
Posteriormente, los investigadores evaluaron la presencia del anión de cloronitramida en los sistemas de abastecimiento de agua de Estados Unidos, donde se utiliza cloramina. Las mediciones revelaron concentraciones de hasta 100 microgramos por litro, superando los límites establecidos para subproductos de desinfección, que generalmente no exceden los 60-80 microgramos por litro.
El profesor de química de la Universidad RMIT, Oliver Jones, explicó que el compuesto en sí no es completamente nuevo; los especialistas sospechaban de su existencia desde hace más de 30 años. Sin embargo, solo ahora se ha logrado determinar su composición y propiedades exactas. Según él, por el momento no hay motivos serios para alarmarse.
Se analizaron 40 muestras de agua de distintas regiones de Estados Unidos. En la mayoría de los casos, los niveles de anión de cloronitramida estuvieron significativamente por debajo de los valores permitidos. Sin embargo, para tener total certeza, se necesitan más estudios sobre la toxicidad de la sustancia. Una muestra de 40 casos es demasiado pequeña para evaluar la situación en todos los sistemas de abastecimiento de agua del país.