Aquí la IA es como el Wi‑Fi: accesible para todo el mundo.

En Pekín funciona un bar que ofrece a los clientes acceso gratuito a DeepSeek junto con las bebidas. Los propietarios de AGI Bar ejecutaron la red neuronal localmente en dos equipos Nvidia DGX Spark, por lo que a los visitantes no les hace falta comprar una suscripción ni pagar por separado las consultas al modelo.
AGI Bar abrió en el verano de 2025 y está dedicado por completo a la industria china de la inteligencia artificial. En las paredes hay logotipos de grandes laboratorios de IA, en una de las pantallas muestran ofertas de empleo de empresas tecnológicas, y los nombres de algunas bebidas remiten a chistes profesionales y debates en torno a las redes neuronales.
Una de las bebidas se llama AGI, por la sigla en inglés Artificial General Intelligence, es decir inteligencia artificial general. En la copa casi todo es espuma y hay muy poca cerveza. Así los autores del menú ironizan sobre el revuelo en torno al AGI, que por ahora sigue siendo un sistema hipotético capaz de resolver una amplia gama de tareas intelectuales al nivel humano o superior.
La principal característica técnica del bar está relacionada con los dos Nvidia DGX Spark. Son sistemas compactos de sobremesa destinados al trabajo local con modelos de inteligencia artificial y permiten realizar cálculos sin recurrir constantemente a un servicio en la nube externo. En AGI Bar desplegaron DeepSeek V4 Flash.
El despliegue local cambia la economía del trabajo con la red neuronal. Al usar servicios de IA en la nube, el coste suele depender de la cantidad de tokens procesados, es decir de los pequeños fragmentos de texto en que el modelo divide las solicitudes y respuestas. El propietario del bar utiliza su propio equipo, por lo que no paga a un proveedor externo por cada consulta de un cliente y puede ofrecer el modelo sin coste adicional.
Los clientes usan el modelo directamente en el local y no están limitados por el coste de las consultas. Según datos publicados por la visitante del bar Zara Zhang en X, AGI Bar también ofrece un año de cerveza ilimitada. La temática tecnológica no se reduce al decorado: la potencia de cómputo forma parte del conjunto de servicios junto con el habitual acceso a internet.
El propietario de AGI Bar, Sun De, espera que con el tiempo los recursos computacionales gratuitos en lugares públicos puedan adquirir un estatus similar al que antes tuvo el Wi-Fi. El bar de Pekín ya está comprobando este modelo en la práctica: el cliente pide una bebida y al mismo tiempo usa la red neuronal en modo local sin pagar por los tokens.