El tiempo se invierte: físicos logran revertir el estado de partículas cuánticas

El tiempo se invierte: físicos logran revertir el estado de partículas cuánticas

Las leyes tradicionales de la naturaleza fallaron donde la realidad se vuelve impredecible.

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En el mundo cotidiano una taza rota no se recompone por sí sola; sin embargo, a nivel cuántico el curso de los procesos resultó menos inequívoco: especialistas del Laboratorio Nacional de Los Álamos hicieron que un sistema cuántico se comportara como si el tiempo para él transcurriera en sentido inverso.

Los científicos no retrocedieron el tiempo ni trasladaron objetos al pasado. En el experimento gestionaron la reacción del sistema cuántico a las mediciones de modo que su evolución pareciera una grabación reproducida al revés. Los físicos llaman a la flecha del tiempo, que en el mundo ordinario está asociada al aumento del desorden.

A nivel cuántico muchas ecuaciones físicas describen por igual los procesos en ambos sentidos del tiempo. El equipo dirigido por el físico Luis Pedro García-Pintos utilizó esa simetría para cambiar la dirección percibida del tiempo y controlar con mayor precisión su estado.

La base del trabajo fue la idea «demonio de Maxwell» del experimento mental del siglo XIX. La criatura imaginaria clasifica partículas mediante información y así crea la apariencia de una disminución del desorden. En el nuevo trabajo el papel de tal mecanismo lo desempeñaron las mediciones cuánticas. La observación cambiaba ligeramente el estado del sistema, y la perturbación energética que se producía podía extraerse y emplearse.

Los autores consideran que una flecha temporal controlada ayudará a controlar de forma más eficaz la evolución de sistemas cuánticos. En el futuro, el enfoque podría ser útil para crear ordenadores cuánticos más rápidos y resistentes, así como dispositivos que almacenan energía mediante efectos cuánticos.

El experimento no demuestra la posibilidad de viajes en el tiempo, pero muestra que las mediciones y los procesos termodinámicos se pueden convertir en un recurso práctico para la tecnología cuántica.