El tribunal revela el secreto: QLED - fósforo económico a precio premium

El tribunal revela el secreto: QLED - fósforo económico a precio premium

En la búsqueda de beneficios, la industria QLED ha abandonado secretamente las tecnologías cuánticas.

image

La industria de televisores con tecnología QLED se encuentra en el centro de un escándalo de gran repercusión. Tras años de asegurar que utilizaban puntos cuánticos para mejorar el brillo y la saturación de la imagen, los usuarios y analistas han comenzado a dudar: ¿contienen realmente los televisores QLED los nanomateriales declarados? El motivo fueron las demandas judiciales contra empresas como TCL y Hisense, acusadas de publicidad engañosa.

Originalmente, la tecnología QLED fue concebida como una evolución de las pantallas LED clásicas. Gracias a los puntos cuánticos (QD), los fabricantes prometían una gama de colores ampliada y un brillo mejorado. Samsung, por ejemplo, afirma que QLED proporciona "una paleta de colores más amplia" y "una imagen brillante". TCL declara que sus televisores utilizan "miles de millones de nanocristales cuánticos". Sin embargo, las pruebas de los últimos modelos plantean interrogantes: en algunos de ellos no se ha podido detectar ni cadmio ni indio, elementos clave de los puntos cuánticos.

La compañía Intertek realizó una verificación por encargo de Samsung. Se probaron tres modelos de TCL, y ninguno mostró la presencia de materiales QD por encima del umbral mínimo de sensibilidad. TCL se negó a hacer comentarios, citando los procedimientos judiciales en curso, pero afirma que sus productos cumplen con las características declaradas.

A primera vista, la situación recuerda a teorías de conspiración. Sin embargo, según afirman los especialistas, los modelos económicos pueden efectivamente utilizar otras soluciones para mejorar la reproducción del color. Se trata de fósforos, sustitutos más baratos de los QD que cumplen parcialmente una función similar. Esta sustitución permite reducir los costes, pero plantea cuestiones sobre la legitimidad del uso del término "QLED".

Los analistas señalan que el concepto "QLED" se ha convertido desde hace tiempo en un término de marketing más que técnico. La ausencia de estándares claros ha permitido a los fabricantes interpretarlo libremente. Algunos televisores realmente contienen QD, pero su proporción es tan pequeña que prácticamente no afecta a la imagen. En otros casos, se aplican esquemas híbridos - una combinación de fósforos y puntos cuánticos, donde la proporción de los primeros puede superar el 90%.

TCL no es la única empresa que utiliza fósforos. El desmontaje de un televisor Samsung de 2019 reveló la presencia del fósforo económico YAG en lugar de una película QD completa. Esto confirma que incluso las marcas líderes pueden hacer concesiones para ahorrar costes, sin cambiar la etiqueta "QLED".

Al mismo tiempo, los resultados de pruebas independientes muestran que algunos modelos realmente proporcionan una alta calidad de imagen. Por ejemplo, alcanzar el 99,2% de cobertura DCI-P3 y un 34% de volumen de color indica que la tecnología, cuando se implementa correctamente, funciona.

El problema es que debido a la confusión con los términos y la falta de estandarización, es cada vez más difícil para los compradores orientarse. LG, por ejemplo, promociona su propio término QNED, relacionándolo con QD, aunque los nuevos modelos de esta línea ya no utilizan puntos cuánticos en absoluto, sino que los sustituyen por su propia tecnología Dynamic QNED Color Solution. Sin embargo, la empresa no publica ni datos precisos sobre la composición ni resultados de pruebas sobre la reproducción del color.

El consumidor acaba en una situación en la que la etiqueta externa "QLED" o "QNED" no proporciona una comprensión de las capacidades reales del dispositivo. Solo un especialista con equipo de laboratorio podría entender los detalles.

La idea clave es que lo importante no es la etiqueta, sino el rendimiento real: la cobertura del espacio de color, la precisión en la reproducción de tonos, el brillo. La falta de transparencia en el marketing puede socavar la confianza en toda la categoría de televisores con puntos cuánticos, incluidos los futuros paneles OLED y QDEL, en los que los QD juegan un papel central.

Los analistas piden estandarización: sin criterios claros que definan qué se considera un verdadero QLED, los fabricantes podrán seguir manipulando los términos para favorecer el marketing. Mientras tanto, las consecuencias se vuelven cada vez más graves, desde demandas legales hasta la pérdida de lealtad de los compradores.

En última instancia, los fabricantes de televisores se enfrentan a una crisis de confianza que ellos mismos han creado. La transparencia respecto a las tecnologías es la única manera de recuperar la confianza y mantener la reputación en el creciente mercado de pantallas premium.

Tu privacidad está muriendo lentamente, pero nosotros podemos salvarla

¡Únete a nosotros!