Mesa, pelota, raqueta… y miles de líneas de código detrás de cada golpe del brazo robótico.
Ayer se caía sin razón, hoy devuelve un smash: así aprende la IA en pleno salto.
¿Para qué sirven los anabólicos si se puede modificar el traje?
La primera competición entre humanos y máquinas tendrá lugar pronto en Pekín.
Cómo Shimano está solucionando vulnerabilidades en los cambios de marchas inalámbricos.