El director de BelGaN trabajó simultáneamente para una empresa china del mismo sector.

Las tecnologías del fabricante belga de chips BelGaN podrían haber terminado en China a través de una persona que simultáneamente ocupaba un cargo alto en la empresa europea y dirigía el negocio chino del mismo perfil. La Fiscalía Federal de Bélgica investiga un posible espionaje industrial y la transferencia ilegal de secretos comerciales.
En el centro del caso está un hombre de 52 años con nacionalidad belga y china. En BelGaN ocupaba un cargo directivo en el área de investigación. Los investigadores sospechan que, paralelamente, el hombre fue director de una empresa china que fabricaba semiconductores similares. La entidad china se creó apenas unos meses después de su llegada a BelGaN, y la financiación la proporcionó un fondo de inversión chino.
El principal interés de la investigación está relacionado con la producción de semiconductores de nitruro de galio (GaN). El material permite crear electrónica de potencia más compacta y eficiente energéticamente, capaz de operar a altos voltajes y frecuencias. Esos componentes se usan en vehículos eléctricos, cargadores y centros de datos, así como en la industria aeroespacial y militar.
Los investigadores están verificando si la propiedad intelectual especializada y los secretos comerciales de BelGaN pudieron transferirse ilegalmente al fabricante chino. En los documentos belgas del caso figura GaNkool, que trabajaba con una tecnología similar. Según la investigación, entre las dos empresas podría haber existido un esquema de transferencia de desarrollos.
BelGaN surgió después de que la empresa onsemi vendiera la fábrica de obleas de semiconductores en Audenarde, Bélgica, en febrero de 2022. Los nuevos propietarios planeaban convertir la planta en un gran centro europeo de tecnologías GaN. Sin embargo, el paso de componentes de silicio tradicionales al nitruro de galio requería inversiones importantes que la empresa no logró atraer.
En julio de 2024 BelGaN se declaró en quiebra. Más de 400 empleados se quedaron sin trabajo y comenzaron a venderse equipos, bienes raíces y la propiedad intelectual. La investigación sobre las circunstancias de la quiebra condujo posteriormente a las fuerzas del orden hacia una posible fuga de tecnologías.
El sospechoso fue detenido el 10 de mayo de 2026 en el aeropuerto de Zaventem antes de un vuelo a Pekín. Durante las diligencias, las fuerzas del orden incautaron unidades de almacenamiento y medios de comunicación para su análisis. El hombre permanece bajo custodia y niega las acusaciones. Las autoridades belgas también buscan al segundo implicado en el caso.
La fiscalía investiga un posible espionaje, participación en una organización criminal, manejo indebido de los activos de la empresa y la divulgación de secretos comerciales. Según los detalles publicados en la investigación, por ahora se trata de sospechas y no se ha establecido en el tribunal que se hayan transferido tecnologías a China.
El caso BelGaN muestra cuán sensible se ha vuelto la lucha por las tecnologías de electrónica de potencia. El GaN está progresivamente más allá de los cargadores compactos y se está convirtiendo en un material estratégico para el transporte, la energía, las comunicaciones, los sistemas espaciales y la industria de defensa.