Ayuda voluntaria que puede transformar el acceso a Internet de millones

Millones de personas en países con un control estricto de Internet llevan años buscando una forma de eludir los bloqueos —y ahora puede ayudarles el smartphone de un voluntario cualquiera al otro lado del mundo. El proyecto Tor presentó la aplicación Snowflake para Android, que convierte el teléfono del usuario en un nodo proxy para quienes no pueden acceder al Internet abierto debido a los cortafuegos estatales.
La idea es simple: la persona instala la aplicación y comparte una parte de su conexión a Internet. A través de su dispositivo pasa el tráfico de otro usuario de Tor al que las autoridades han bloqueado el acceso directo a la red. Incluso antes del lanzamiento de la aplicación, al sistema Snowflake se conectaban diariamente 146 000 direcciones IP únicas.
Técnicamente, la aplicación enmascara el tráfico como una videollamada habitual mediante la tecnología WebRTC, desarrollada para transmitir audio y vídeo directamente entre dispositivos. Para los censores ese tráfico parece una conversación corriente en un mensajero, no una conexión a un recurso prohibido.
Por ello, bloquear Snowflake resulta costoso: para cortar ese tipo de tráfico, las autoridades tendrían que limitar una parte significativa del intercambio normal de datos en Internet, y no solo Tor.
La propia aplicación no da acceso a la red a quien la instala: solo inicia en segundo plano un agente proxy y muestra estadísticas de conexiones y del volumen de datos transmitidos. Hay ajustes para limitar el consumo de batería y para impedir el funcionamiento mediante datos móviles.
Para usar los nodos proxy para acceder a Internet, es necesario instalar el navegador Tor, la aplicación Orbot, Onion Browser para iPhone o el mensajero Ricochet-Refresh. En todos estos programas la tecnología Snowflake ya está integrada, aunque puede requerir activación manual en la sección de puentes en la configuración de conexión.
La aplicación fue desarrollada por el estudio portugués Bloco junto con el Open Observatory of Network Interference y no recopila datos de los usuarios, aunque solicita varios permisos del sistema para funcionar de manera estable en segundo plano.
Los desarrolladores recomiendan usar la aplicación cuando se esté conectado a Wi‑Fi o con una tarifa ilimitada, ya que el proxy del tráfico de otras personas puede disminuir ligeramente la velocidad de la conexión.