Países acuerdan "cooperar" en IA sin comprometerse con nadie

La inteligencia artificial se está convirtiendo en una nueva plataforma donde los países cooperan a nivel internacional, pero por ahora no están dispuestos a ceder a sus socios el control sobre sus propias tecnologías. El acuerdo, firmado en Shanghái, prevé proyectos conjuntos de Rusia, China, Brasil y otros países, pero no obliga a los participantes a usar modelos concretos de IA ni a transferirse entre sí lo que han desarrollado.
El documento fue firmado el 16 de julio durante el foro tecnológico en China, en el que participaron más de mil empresas de distintos países. El presidente de la República Popular China, Xi Jinping, también anunció que se crea la Organización Mundial de Cooperación en materia de inteligencia artificial, que reúne a 29 países, entre ellos los del BRICS. A Rusia la representó el jefe del Ministerio de Transformación Digital, Maksut Shadaev.
El Ministerio de Transformación Digital de Rusia explicó que el acuerdo establece reglas generales sobre cómo los países cooperarán en el futuro. Los países podrán coordinar su trabajo, intercambiar experiencias, investigar conjuntamente y poner en marcha proyectos piloto. Los participantes también planean desarrollar enfoques comunes para evaluar la eficacia y la seguridad de los sistemas de inteligencia artificial.
Las iniciativas conjuntas pueden abarcar la industria, la agricultura, la salud y la educación. Al mismo tiempo, cada país decidirá por sí mismo en qué proyectos participar y qué tecnologías aplicar. El acuerdo no regula cómo los países intercambian entre sí el código fuente, los modelos y sus desarrollos.
Rusia considera la nueva organización como una plataforma para promover modelos lingüísticos nacionales y sus propias normas que regulen el sector. Moscú también espera ayudar a crear normas internacionales y métodos para verificar los sistemas de inteligencia artificial.
El documento no abre el mercado ruso para que en Rusia se apliquen obligatoriamente modelos chinos u otros modelos extranjeros. Los posibles proyectos con tecnologías extranjeras requerirán que las partes acuerden por separado y deberán ajustarse a las leyes rusas, a los requisitos de seguridad de la información y a las prioridades nacionales.
A principios de julio la Duma Estatal aprobó una ley con las reglas básicas sobre cómo funcionarán en Rusia las tecnologías de inteligencia artificial. El documento clasifica los modelos en soberanos y modelos nacionales. Los sistemas soberanos deben ser desarrollados íntegramente por empresas rusas y desplegarse en infraestructura dentro del país. Los modelos nacionales también son creados por organizaciones rusas, pero en ellos se pueden usar componentes de código abierto.