Adiós, IPv4: China concede al veterano protocolo un periodo de prueba de cinco años

Adiós, IPv4: China concede al veterano protocolo un periodo de prueba de cinco años

Cómo China planea dominar el internet del futuro para 2030.

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China se prepara para una nueva etapa en la que Internet se desarrollará activamente, y el antiguo protocolo IPv4 irá cediendo gradualmente ante IPv6. El Comité Central para la Ciberseguridad y la Informatización de China aprobó un plan según el cual IPv6 se desarrollará en 2026–2030 y que prevé que el nuevo protocolo se use de forma más amplia en sistemas estatales, empresas, inteligencia artificial e Internet de las cosas.

El documento «Plan para profundizar las innovaciones tecnológicas y la integración de la aplicación del protocolo de Internet de sexta versión (IPv6) para 2026–2030» define cómo se desarrollará IPv6 durante el decimoquinto plan quinquenal de China. Las autoridades del país califican este periodo como una etapa clave: si antes IPv6 se implantó de forma masiva, ahora se comenzará a utilizar plenamente en todos los ámbitos de la economía y la sociedad.

Según el plan, para 2027 China espera aumentar el número de usuarios activos de IPv6 hasta 900 millones de personas, y la cuota del tráfico IPv6 en las redes hasta el 38%. Para 2030 estos indicadores deben crecer hasta 950 millones de usuarios y el 42% del tráfico de red, respectivamente.

China pretende convertir a IPv6 en la base de los nuevos servicios de Internet. Las nuevas redes deberán asignar por defecto direcciones IPv6, y las empresas irán pasando gradualmente a operar solo con IPv6, sin dar soporte a IPv4. Este enfoque debería formar una red en la que IPv6 se convierta en el protocolo principal para las aplicaciones y los servicios digitales.

Un apartado específico del programa presta atención a la inteligencia artificial. China planea aplicar IPv6 de forma más amplia en grandes modelos, agentes de software inteligentes y redes de nueva generación. Las autoridades consideran que el nuevo protocolo ayudará a crear una infraestructura más flexible para que los dispositivos y sistemas de inteligencia artificial puedan intercambiar datos.

En el marco del programa, el país continuará desarrollando la tecnología IPv6+, que amplía las capacidades del IPv6 estándar mediante mecanismos adicionales que permiten gestionar la red. En el documento se mencionan líneas como enrutamiento segmentado, particiones de red, control sobre la transmisión de datos en tiempo real, redes inteligentes e infraestructura para recursos informáticos.

En total, el plan incluye 36 tareas en diez direcciones. Entre ellas: desarrollar tecnologías IPv6, crear estándares, perfeccionar la gestión de direcciones, desplegar IPv6 sin soporte de IPv4, modernizar la infraestructura de red, actualizar dispositivos, migrar servicios comerciales al nuevo protocolo y desarrollar soluciones sectoriales.

China también planea acelerar la implantación de IPv6 en servicios en la nube, centros de datos, sistemas gubernamentales, el sector bancario, la sanidad, la educación, el transporte y el Internet de las cosas. Los nuevos enrutadores, cámaras, televisores, automóviles conectados y otros dispositivos deben recibir soporte IPv6 ya en la fase de fabricación.

Un bloque del programa está dedicado a la seguridad. Las autoridades quieren desarrollar tecnologías de protección para IPv6, incluyendo cómo se gestiona la identificación, se controla el acceso, se construye la arquitectura de confianza cero y se detecta el tráfico de red sospechoso. Se insta a los fabricantes de soluciones de seguridad a aumentar la compatibilidad del equipo con IPv6 y a actualizar soluciones obsoletas.

El programa será ejecutado por la Administración Central para la Ciberseguridad y la Informatización conjuntamente con el Ministerio de Industria y Tecnologías de la Información de China y otros organismos. Las autoridades esperan crear un ecosistema tecnológico IPv6 que ayude al desarrollo de la inteligencia artificial, la economía digital y los nuevos servicios de red hasta 2030.

Sin embargo, la tecnología genera preocupación entre varios especialistas en política digital. El año pasado el Instituto Mercator para Estudios sobre China señaló que IPv6+ puede resultar de interés para estados con control estricto de Internet, ya que el operador de la red obtiene capacidades adicionales para analizar la información de servicio sobre las conexiones.

Esas capacidades pueden usarse no solo para gestionar la calidad de los servicios, sino también con fines comerciales. Por ejemplo, los operadores podrían asignar categorías separadas de tráfico e imponer condiciones adicionales para su transmisión. Este enfoque cuenta con el apoyo de algunas empresas de telecomunicaciones, que consideran injusta la situación en la que los operadores invierten en el desarrollo de redes y grandes plataformas como Netflix y YouTube acceden a la infraestructura sin participar directamente en los costes.

Otro escenario posible está relacionado con la censura. Con un análisis ampliado de los datos de red, las estructuras estatales podrían obtener más posibilidades para localizar a usuarios y limitar el acceso a determinados contenidos. En China ya existe un sistema de bloqueo de numerosos recursos de Internet, y mecanismos adicionales de identificación de usuarios podrían facilitar el control sobre la difusión de información.

El instituto también indicó que los fabricantes chinos de equipos de telecomunicaciones ya han implementado IPv6+ en sus soluciones y suministran ese equipo a otros países. La preocupación se intensifica por el intento previo de China de promover su propio protocolo "New IP", que también incluía funciones orientadas a un control más estricto de la interacción en la red.

China intentó lograr la aprobación de "New IP" a través de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, a pesar de que el desarrollo de los protocolos existentes de Internet corresponde al Consejo de Ingeniería para el Desarrollo de Internet. La iniciativa no obtuvo apoyo, sin embargo Pekín continuó desarrollando sus propios enfoques sobre la futura arquitectura de Internet.

El nuevo plan de desarrollo de IPv6 no implica renunciar al protocolo estándar y prevé la participación de China en el desarrollo internacional de normas. Al mismo tiempo, las autoridades pretenden crear estándares nacionales de IPv6 y acelerar su implantación en sectores clave.