Japón autoriza a sus Fuerzas de Autodefensa a realizar ciberataques.

Las autoridades japonesas volvieron a dejar claro que siguen de cerca lo que ocurre en torno al país y están listas para reaccionar sin bombo ni platillo. En la conferencia de prensa matutina del 17 de marzo, el secretario general del gabinete, Minoru Kihara, respondió a las preguntas de los periodistas y abordó varias cuestiones sensibles.
El énfasis principal se puso en la seguridad y la situación internacional. Kihara confirmó que el gobierno sigue vigilando atentamente la situación en la región y mantiene una estrecha cooperación con sus aliados. Se habló, en particular, de la tensión en torno a Japón y de la necesidad de mantener la resiliencia ante los riesgos crecientes.
Kihara señaló que a partir del 1 de octubre de 2026 las Fuerzas de Autodefensa de Japón tendrán el derecho de llevar a cabo operaciones cibernéticas ofensivas. La decisión fue confirmada en la conferencia de prensa del gobierno del 17 de marzo. El secretario general del gabinete explicó la medida por el marcado empeoramiento de la situación. Según él, el país afronta la situación más compleja en materia de seguridad nacional desde la Segunda Guerra Mundial, y la digitalización solo aumenta los riesgos.
Kihara relacionó directamente la nueva política con la creciente presión de los ciberataques sobre la vida cotidiana y la economía. Las ciberamenazas, en su opinión, ya han dejado de ser un problema técnico y se han convertido en un factor de seguridad nacional.
El gobierno planea formalizar los cambios mediante actos reglamentarios. Estos permitirán implementar el concepto de «defensa cibernética activa», consagrado en la legislación aprobada anteriormente. No se trata solo de defensa, sino también de la posibilidad de interferir en la infraestructura desde la cual se lanzan los ataques.
El nuevo modelo prevé un refuerzo del papel tanto de la policía como de las fuerzas armadas. Además, el inicio de cada operación pasará por un procedimiento de aprobación separado. Un comité especial de gobernanza cibernética obtendrá el derecho a aprobar o rechazar esas acciones.
Tras la entrada en vigor de las nuevas normas, las fuerzas de seguridad japonesas podrán atacar y neutralizar servidores y otros recursos que grupos de hackers utilizan para atacar sistemas japoneses. De hecho, el país formaliza oficialmente la transición de una defensa pasiva a acciones preventivas en el ciberespacio.