«Chicos, esto no es seguro»: Japón explicó a Ucrania los riesgos que plantea la tecnología china en la infraestructura de telecomunicaciones

«Chicos, esto no es seguro»: Japón explicó a Ucrania los riesgos que plantea la tecnología china en la infraestructura de telecomunicaciones

Un solo error absurdo bastó para poner en riesgo los intereses de los principales actores.

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Japón advirtió a las empresas nacionales sobre los riesgos de filtración de tecnologías y datos sensibles al participar en la reconstrucción de Ucrania. Las autoridades señalaron las posibles amenazas asociadas al uso de equipos chinos de Huawei en redes de quinta generación.

Según fuentes, el gobierno de Japón está discutiendo la cuestión en el contexto de la seguridad económica. El motivo fue la actividad de Huawei en el mercado de telecomunicaciones ucraniano. Anteriormente, uno de los mayores operadores de comunicaciones de Ucrania realizó pruebas de 5G con equipos chinos y recibió del gobierno frecuencias para el desarrollo posterior de la red.

En Tokio consideran que la expansión de la infraestructura de Huawei en Kiev y en otras ciudades grandes podría crear riesgos importantes para las inversiones extranjeras. Se trata sobre todo de proyectos en sectores críticos —la energía y el transporte— en los que planean invertir Japón, países europeos y Estados Unidos.

Las preocupaciones de las autoridades japonesas están relacionadas con la posible existencia de mecanismos ocultos en los equipos de Huawei que, teóricamente, permiten acceder a la información transmitida. Estados Unidos incluyó antes a la empresa en listas de sanciones precisamente por sospechas de espionaje.

Genera inquietud adicional la posibilidad de eludir las restricciones a través de terceros países. En documentos gubernamentales se menciona el riesgo de que tecnologías chinas lleguen al mercado mediante empresas turcas.

Las autoridades ucranianas declararon previamente que no desean permitir que empresas chinas participen en la reconstrucción del país tras la guerra. No obstante, en Japón reconocen que la participación de esas empresas podría producirse de forma discreta y ampliarse gradualmente.

En ese contexto, los planes de apoyo a la infraestructura ucraniana por parte de Japón, Europa y Estados Unidos podrían enfrentar nuevos obstáculos si el sector de telecomunicaciones del país queda estrechamente vinculado con proveedores chinos.