De las cintas de vídeo al píxel de Facebook: una ley de 1988 podría cambiar para siempre la vigilancia en internet en 2026

De las cintas de vídeo al píxel de Facebook: una ley de 1988 podría cambiar para siempre la vigilancia en internet en 2026

Un tribunal estudiará una denuncia contra Paramount Global por compartir datos de usuarios con redes sociales.

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La Corte Suprema de EE. UU. examinará un caso que a primera vista parece una disputa sobre rastreadores publicitarios, pero que en realidad podría cambiar las reglas del juego para toda la industria digital. Los jueces analizarán una demanda contra Paramount Global por el uso de píxel de seguimiento de Facebook para determinar qué videos veían los usuarios de un sitio deportivo.

El caso es Salazar v. Paramount Global. El demandante, Michael Salazar, sostiene que la empresa utilizó ilegalmente un píxel de seguimiento de Facebook en 247Sports.com, propiedad de Paramount. Según él, el sistema registraba qué videos veía mientras estaba autenticado en Facebook, y luego esos datos se transferían a la red social y se usaban para publicidad dirigida.

Salazar considera que esas acciones violan la ley federal de protección de la privacidad de los videos (Video Privacy Protection Act, VPPA). Esta ley se aprobó en 1988 tras un escándalo en el que una tienda de alquiler de vídeos entregó a un periódico el historial de alquileres del juez Robert Bork, que en ese momento estaba sometido a audiencias resonantes por su nominación al Tribunal Supremo. La ley tenía por objeto proteger a los consumidores frente a la publicación y la transferencia de información sobre qué videos veían.

Sin embargo, en julio de 2023 la Corte de Apelaciones del Sexto Circuito falló a favor de Paramount. El tribunal decidió que Salazar no entraba en la definición de «consumidor» en el marco de la VPPA, ya que no era suscriptor de un servicio que recibiera contenido audiovisual. El propio Salazar afirmó que era suscriptor de 247Sports.com, porque se registró para recibir el boletín del sitio, pero el tribunal lo consideró suscriptor solo «en sentido abstracto».

Ahora la Corte Suprema debe decidir hasta qué punto puede aplicarse la ley de protección de la privacidad de los videos en la era digital. En realidad se trata de si las normas creadas para la época de las cintas de vídeo pueden extenderse a sitios modernos, servicios de streaming y sistemas de seguimiento en línea. De esta decisión podría depender cómo trabajarán las empresas tecnológicas con los datos de los usuarios en el futuro.