Un solo archivo en Google Drive — y tu IA se convierte en espía.
Primero una factura, luego una ventana de inicio de sesión falsa — y tus credenciales vuelan directo a Brasil.
Detrás de los botones habituales se esconde ahora un muro criptográfico impenetrable.
Existen varias formas de descubrir la dirección IP de tu interlocutor en internet.
La ofuscación del código dificulta el análisis y la mitigación de esta amenaza maliciosa.
No es necesario abrir un paquete para saber todo lo importante sobre una persona y más.