Quisieron escribir un libro con IA y acabaron escribiéndolo para todo Internet.
Que los hackers roben tus datos para leerlos dentro de cinco años no es paranoia, sino una estrategia a largo plazo.
En la industria automotriz mundial comienza una caza masiva del código oculto en los vehículos.
El grupo Qilin afirma haber robado un terabyte de datos a una empresa.
El grupo de hackers UNC3886 robó datos de operadores de telecomunicaciones explotando una brecha de seguridad hasta entonces desconocida.
Ni siquiera los analistas más experimentados esperaban tanta desfachatez por parte de los atacantes.
Esa generosidad atrae a los hackers, especialmente si implica acceso a datos confidenciales.
Un clic en un documento falso puede resultar fatal.
Hackers chinos se infiltran masivamente en sistemas de control de redes eléctricas y plataformas financieras.
Las leyes que rigen nuestro mundo resultaron ser mucho más flexibles de lo que esperábamos.
Sin decisiones como estas, el futuro de toda la electrónica pinta bastante incierto.
La tecnología se queda corta cuando entra en juego la psicología pura.
El temor a los reguladores se impuso a la voluntad de negociar con los ciberatacantes
Sorpresa oculta en el código: ni siquiera los expertos la conocen.
Ni siquiera una puerta cerrada a cal y canto garantiza la privacidad.