Nuevas normas buscan evitar que una sola aplicación defectuosa arruine el funcionamiento de todo el móvil.

La cada vez más cara memoria RAM se está convirtiendo gradualmente en un problema no solo para los fabricantes de dispositivos, sino también para los desarrolladores de aplicaciones. Google anunció que a partir de principios de 2027 las aplicaciones en Google Play deberán ajustarse a nuevos límites de consumo de memoria, para que una aplicación mal optimizada no degrade el funcionamiento de todo el dispositivo Android.
Los nuevos requisitos entrarán en vigor en dos fases. En febrero de 2027 Google empezará a evaluar cuánta memoria ocupa una aplicación, cuántos recursos consume en imágenes rasterizadas y qué tan bien optimizado está su código DEX, es decir, la representación comprimida del bytecode Java. La empresa vincula las medidas con el aumento del precio de la memoria RAM y la proliferación de dispositivos con características más modestas.
Los valores permitidos dependerán de la cantidad de memoria física del teléfono. En un dispositivo con 8 GB de RAM una aplicación podrá usar como máximo 2,25 GB en modo activo y hasta 1,5 GB para procesos y servicios en segundo plano que el usuario percibe como activos. Para dispositivos con más de 16 GB de memoria no planean aplicar la mayoría de las restricciones.
Se impondrán límites específicos a los gráficos rasterizados. Para procesos en segundo plano y servicios visibles para el usuario, Google establecerá un límite de 200 MB, y para los datos en caché de 400 MB. Para los juegos se prevén otros valores. La optimización del código DEX también será obligatoria, ya que Google espera reducir el consumo de memoria, acelerar el lanzamiento de las aplicaciones y aumentar su estabilidad.
En abril de 2027 surgirá otro requisito, relacionado con la transferencia de datos al nuevo teléfono. Se propone que los desarrolladores implementen la API Android Restore Credentials para que las credenciales se restauren automáticamente sin inicio de sesión manual. Google considera que introducir la contraseña durante la configuración de un nuevo dispositivo crea dificultades innecesarias y aumenta el riesgo de phishing y robo de credenciales.
Así, Google relaciona las nuevas normas de Google Play con dos objetivos. La compañía quiere limitar las aplicaciones que consumen demasiada memoria y entorpecen la multitarea en Android, y también hacer que la transferencia de credenciales entre dispositivos dependa menos de la entrada manual. Las primeras restricciones comenzarán a aplicarse en febrero de 2027, y los requisitos para la restauración de credenciales en abril.