Lo que a simple vista parece anónimo contiene suficientes detalles como para identificarlo sin lugar a dudas.

El navegador puede revelar mucho más sobre el usuario de lo que aparenta el historial de visitas habitual: el desarrollador David Dale lanzó Glassbox, que demuestra lo fácil que es para los sitios distinguir un dispositivo concreto entre miles de millones por un conjunto de características técnicas. La herramienta funciona casi completamente de forma local y no envía los datos recopilados al servidor.
Glassbox comprueba más de 30 características del navegador que usan los sistemas de rastreo y de protección contra fraude. Entre ellas, los datos de Canvas y WebGL, las fuentes instaladas, las particularidades de WebAssembly, las interfaces de programación disponibles y el estado de inicio de sesión en otros sitios. También se tienen en cuenta los métodos de identificación a través del audio, que Dale observó tras el caso de AliExpress.
Tras el análisis, Glassbox estima cuán único es la huella digital resultante. El desarrollador advierte que el indicador sigue siendo una estimación matemática, no una medición basada en una base real de usuarios. En la prueba del sitio The Register, Chrome estándar obtuvo un 99% de identificabilidad, Firefox 89% y Tor Browser con una conexión activa a la red Tor mostró un 56%.
La diferencia está relacionada con cuánto se parece el navegador a muchas otras instalaciones. Una configuración demasiado afinada a veces, por el contrario, destaca entre las demás y facilita el reconocimiento. Según los cálculos de Glassbox, la sesión de trabajo de Chrome del autor de la prueba podría encontrarse aproximadamente en una de cada 7,6 mil millones de instalaciones, mientras que la huella de Tor coincidía más o menos en una de cada 408 mil.
Glassbox no puede determinar la rareza absoluta de una huella porque el servicio no compara los resultados con una gran base de datos en servidor. Para ese tipo de mediciones existen AmIUnique y Cover Your Tracks de la Fundación Fronteras Electrónicas. Glassbox está pensado, sobre todo, para inspeccionar los indicadores concretos que los sitios potencialmente pueden usar para reconocer el navegador.
Para reducir la detectabilidad, Dale aconseja elegir un navegador que sitúe al usuario dentro de un gran grupo con configuraciones similares, además de usar VPN o Tor. El desarrollador recomienda, además, comprobar las filtraciones de WebRTC, que pueden revelar la dirección de red incluso al utilizar algunos VPN.