El violeta, protagonista de la temporada: una nueva tela desafía al sol abrasador

El violeta, protagonista de la temporada: una nueva tela desafía al sol abrasador

Científicos logran mantener colores vivos y, al mismo tiempo, reducir el calentamiento.

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La ropa de color suele calentarse más al sol, pero especialistas de la Universidad de Zhengzhou y de la Universidad de Adelaide crearon una tela violeta que refleja en promedio el 87,6% de la radiación solar y reduce notablemente la temperatura. En pruebas al aire libre, el material resultó 6,2 °C más frío que la tela de algodón violeta habitual.

Ese efecto se logró gracias a fibras microscópicas con un armazón metalorgánico de color violeta y nanopartículas de óxido de zinc. El material no solo refleja una parte significativa de la luz incidente, sino que también emite el 96,4% de la energía térmica en el rango infrarrojo medio. Gracias a la combinación de ambas propiedades, la tela se calienta menos y cede con más eficacia el calor acumulado.

A la intemperie, la nueva tela resultó 4,2 °C más fría que el algodón blanco comercial y 6,2 °C más fría que el algodón violeta habitual. En experimentos que imitaban la piel humana la diferencia fue aún más notable. La superficie cubierta con el material se mantenía 8 °C más fría que la expuesta, mientras que el algodón blanco reducía la temperatura como máximo en 4,6 °C.

En el desarrollo, los especialistas intentaron conservar las propiedades de enfriamiento sin el habitual color blanco. Los materiales oscuros y de color suelen absorber más energía solar, y el color violeta resulta especialmente difícil para estas tareas porque exige absorber la parte verde del espectro. La estructura propuesta permitió mantener una coloración intensa y, al mismo tiempo, aumentar la reflexión de la radiación solar.

La tela resultó ligera, flexible y transpirable al vapor, por lo que el vapor de sudor puede atravesar el material. La superficie también repele el agua. Tras 50 ciclos de lavado las propiedades de enfriamiento se conservaron prácticamente, y ensayos con radiación ultravioleta intensa, equivalentes a aproximadamente 108 días de exposición al aire libre, no provocaron una pérdida visible de las características ópticas.

Los autores consideran el material como base para prendas que ayudan a controlar la temperatura corporal sin consumo adicional de energía. El desarrollo se describe por ahora como una tecnología experimental, y los resultados publicados corresponden a ensayos de laboratorio y pruebas al aire libre con muestras. El trabajo se publicó en la revista científica Small.