Las aplicaciones de mensajería saben dónde estuviste anoche, qué compraste ayer y con quién hablaste hace un año, incluso si los chats están cifrados.

Las aplicaciones de mensajería saben dónde estuviste anoche, qué compraste ayer y con quién hablaste hace un año, incluso si los chats están cifrados.

Hay cifrado de extremo a extremo, pero la vigilancia no ha disminuido.

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Los mensajeros cada vez venden más la privacidad mediante cifrado de extremo a extremo, pero la protección de las conversaciones no significa la protección de toda la vida digital. El contenido de los mensajes puede estar cerrado a terceros, mientras que la propia aplicación sigue recopilando geolocalización, historial de compras, datos de actividad, contactos y otras acciones del usuario.

Un nuevo estudio de Surfshark muestra que los grandes mensajeros recopilan mucha más información de la necesaria para la mensajería habitual. En la muestra destacaron especialmente Messenger, Line y WeChat. Los tres servicios pueden funcionar como canales privados de comunicación a nivel del contenido de los mensajes, pero paralelamente forman un perfil detallado del usuario para publicidad, analítica, personalización de productos y otras tareas internas.

Messenger resultó ser el más voraz en cuanto a datos. La aplicación de Meta recopila 32 tipos de datos de los 35 que se tienen en cuenta en las fichas de privacidad de la App Store. De ellos, 30 tipos se usan no solo para el funcionamiento de la propia aplicación. La media para aplicaciones en la App Store es de 17 tipos de datos, y solo unos pocos mensajeros en el estudio superaron ese umbral.

Messenger puede recopilar ubicación precisa, historial de navegación, historial de compras, información sobre salud y otras categorías de información. El cifrado de extremo a extremo en ese esquema protege el texto, las fotos y los archivos dentro de la conversación, pero no impide que la empresa vea dónde se encuentra la persona, qué acciones realiza, qué servicios utiliza y en qué productos se fija. Para Meta dicho conjunto de datos es especialmente valioso, porque el modelo publicitario de la compañía se basa en un perfilado detallado de la audiencia.

En segundo lugar quedó Line, popular en Japón, Taiwán y Tailandia. La aplicación recopila 26 tipos de datos directamente relacionados con el usuario. Entre ellos ubicación precisa, dirección de correo electrónico, datos de mensajes de texto e historial de compras. Según Business of Apps, en 2026 alrededor de 178 millones de personas usan Line, de las cuales 92 millones están en Japón.

Surfshark clasifica a Messenger y Line entre las aplicaciones más agresivas en la recopilación de datos. Los investigadores opinan que el volumen de información va mucho más allá de la funcionalidad básica del mensajero. Line también entró en un pequeño grupo de servicios que pueden recopilar datos para rastrear al usuario entre aplicaciones y sitios web.

En tercer lugar del ranking quedó WeChat. La superaplicación china recopila 22 tipos de datos que pueden utilizarse para publicidad y otros fines. WeChat desde hace tiempo ha superado el marco del chat común: dentro de la aplicación funcionan pagos, miniaplicaciones, servicios para empresas, servicios gubernamentales y tareas cotidianas. Cuanto más amplio sea el ecosistema, más puntos existen a través de los cuales la compañía puede obtener información sobre el comportamiento de la persona.

Un riesgo aparte está relacionado con las funciones de IA. La mayoría de los mensajeros populares ya están añadiendo o preparando herramientas basadas en inteligencia artificial. Tales funciones pueden requerir aún más datos: para personalizar respuestas, analizar el comportamiento, mejorar recomendaciones, publicidad o entrenamiento de modelos. Investigadores de las universidades de Nueva York y Cornell han advertido que el rápido crecimiento de la IA en aplicaciones con cifrado de extremo a extremo crea nuevos riesgos para la privacidad.

WeChat ya anunció planes de integrar un nuevo agente de IA en la aplicación más popular de China. Tras el anuncio, las acciones de la empresa matriz subieron un 10%, y el lanzamiento público de la herramienta podría producirse en breve. Si WeChat empieza a usar de forma más activa los datos de los usuarios para desarrollar la IA, la aplicación será aún más sensible desde el punto de vista de la privacidad.

La conclusión principal del estudio es simple: el cifrado de extremo a extremo protege los mensajes, pero no elimina la recopilación de datos en torno a las conversaciones. Un mensajero puede no leer el texto de los chats y aun así saber demasiado sobre el usuario: dónde va, qué compra, qué sitios abre, con quién se comunica y cómo usa la aplicación. Para la privacidad no solo es importante el candado en los mensajes, sino también cuánta información recoge el servicio fuera de la propia conversación.