Mark Zuckerberg se pronunció contra la concentración de los sistemas de IA más potentes en manos de unas pocas empresas.

Meta quiere hacer la superinteligencia accesible a miles de millones de personas y considera que el futuro de la inteligencia artificial no debe depender de unas pocas empresas o estados. Mark Zuckerberg expuso la nueva estrategia de la compañía, en la que la meta principal es crear una superinteligencia personal para usuarios comunes.
Según la idea de Meta, con el tiempo cada persona tendrá un asistente personal que podrá tener en cuenta los objetivos, intereses y hábitos del propietario. Esta inteligencia artificial debe ayudar en el trabajo, la educación, la salud, las finanzas, las tareas domésticas y la creatividad. La compañía también espera integrar estas capacidades en distintos dispositivos, incluidas gafas inteligentes.
Zuckerberg considera que la superinteligencia no debe automatizar el trabajo existente, sino permitir crear cosas nuevas. La inteligencia artificial podrá ayudar a buscar medicamentos, diseñar productos, fundar empresas y aprender nuevas profesiones. Según el director de Meta, equipos pequeños tendrán la posibilidad de gestionar negocios de una escala que antes requería muchos más empleados.
La empresa promete hacer las capacidades básicas de la superinteligencia personal gratuitas y accesibles para miles de millones de personas. A los usuarios que necesiten más recursos de computación, Meta planea ofrecer acceso de pago. Además, Zuckerberg prometió un modo completamente cerrado, en el que la propia Meta no podrá ver los datos personales del usuario ni conceder acceso a ellos.
Al mismo tiempo, el director de Meta se opone a que los sistemas de inteligencia artificial más potentes se concentren en manos de unas pocas organizaciones. A su juicio, una única superinteligencia centralizada crearía un peligroso desequilibrio de poder. Zuckerberg considera más seguro un mundo en el que muchas personas, empresas y desarrolladores usen distintos sistemas que compiten y limitan las capacidades unos de otros.
Este enfoque de Meta se aplica también a la seguridad informática. Zuckerberg opina que el acceso amplio a potentes medios de protección permitirá encontrar vulnerabilidades más rápido, reforzar el software e instalar correcciones. Al mismo tiempo, se propone que los desarrolladores de modelos avanzados entreguen por adelantado versiones intermedias a organismos estatales para que los especialistas puedan preparar la infraestructura crítica ante nuevas amenazas.
Meta también tiene la intención de continuar publicando modelos con código fuente abierto. Después de que Meta lanzara la división Meta Superintelligence Labs, la compañía planea volver a publicar pronto algunos modelos abiertos. Zuckerberg se mostró en contra de restricciones que puedan debilitar los desarrollos estadounidenses frente a la competencia de China y otros países.
Una parte de la estrategia de Meta está dedicada al control de las futuras sistemas. La compañía reconoce el riesgo de que aparezca una inteligencia artificial capaz de mejorar sus propias capacidades de forma autónoma. En ese escenario, los desarrolladores deben vigilar los objetivos del sistema y mantener bajo control la mayor parte de la potencia de cálculo, para que un modelo autónomo no obtenga una ventaja decisiva.
Meta también quiere eliminar en parte el control unilateral de la dirección sobre las decisiones acerca de qué modelos potentes lanzar. Un consejo de administración independiente tendrá la facultad de aprobar los criterios de seguridad y verificar que los nuevos modelos cumplan los requisitos establecidos. Zuckerberg instó a otras empresas a crear mecanismos similares.
En última instancia, Meta apuesta por la difusión masiva de la superinteligencia, en lugar de su centralización. La compañía espera que los sistemas personales de inteligencia artificial se conviertan en una herramienta tan habitual como lo fueron en su momento los ordenadores personales e internet, y que el control sobre la nueva tecnología permanezca distribuido entre las personas, las empresas y el Estado.