Explicamos qué precio habrá que pagar por la tan esperada tranquilidad.

Microsoft decidió hacer las actualizaciones de Windows menos intrusivas: los usuarios podrán posponer la instalación con más frecuencia, apagar el equipo sin cambios inesperados y comprender mejor qué componentes va a actualizar el sistema. Los nuevos ajustes ya comenzaron a recibirlos los participantes del programa Windows Insider, y Microsoft atribuye los cambios a la gran cantidad de quejas sobre reinicios repentinos y la falta de control.
Sobre los cambios explicó Aria Hanson de Microsoft. Según ella, la compañía en los últimos meses revisó más de 7.600 comentarios sobre Windows Update y observó dos quejas principales: las actualizaciones se inician en un momento poco apropiado y los usuarios no siempre pueden influir en el momento de la instalación. Ahora Microsoft intenta reducir la molestia, manteniendo la protección automática del sistema.
Una de las novedades afecta al primer arranque del dispositivo. Al configurar Windows, algunos usuarios podrán omitir inmediatamente la instalación de actualizaciones y acceder más rápido al escritorio. La compañía advierte que, en ese caso, las últimas funciones y correcciones de seguridad aparecerán más tarde. Para dispositivos corporativos con configuración administrada, así como para casos concretos en los que las actualizaciones son necesarias para el funcionamiento normal del equipo, esa opción puede no aplicarse.
Microsoft también ha revisado la pausa para actualizaciones. En Windows Update aparecerá un calendario donde se puede seleccionar una fecha concreta para suspenderlas por hasta 35 días. Tras finalizar la pausa se permitirá prolongarla de nuevo, y sin límite en el número de repeticiones. Este enfoque debería ayudar a quienes no quieren arriesgarse antes de un viaje, exámenes, una conferencia o una semana de trabajo cargada.
El menú de energía también será más claro. Incluso cuando haya actualizaciones pendientes de instalación, Windows mostrará las opciones habituales «Reiniciar» y «Apagar». Por separado quedarán las acciones «Actualizar y reiniciar» y «Actualizar y apagar». Microsoft promete que elegir la opción habitual de reinicio o apagado no iniciará la instalación automáticamente.
Otra modificación afectará a los controladores. Tras simplificar los nombres de las actualizaciones, los usuarios comenzaron a entender peor a qué dispositivo corresponde cada controlador. Ahora en el nombre se indicará la clase del dispositivo, por ejemplo pantalla, sonido, batería u otro componente.
Microsoft también quiere reducir la cantidad de reinicios durante el mes. Las actualizaciones de controladores, de .NET y del firmware se sincronizarán con más frecuencia con la actualización de calidad mensual de Windows. El sistema descargará los archivos en segundo plano, y intentará combinar la instalación y el reinicio en un solo ciclo. Si lo desea, el usuario podrá iniciar actualizaciones individuales antes, de forma manual.
La compañía relaciona estas medidas con la iniciativa Secure Future Initiative y promete seguir reduciendo el tiempo de descarga e instalación de las actualizaciones. Windows también intentará recuperarse automáticamente tras fallos en la instalación sin intervención del usuario, por lo que algunas actualizaciones pueden tardar más tiempo, pero finalizar con mayor éxito.