Parece que hasta el cibercrimen necesita una interfaz amigable.

Tras el cierre de la gran plataforma clandestina Huione Guarantee, el mercado de servicios para ciberdelincuencia no solo desapareció, sino que se reorganizó rápidamente. Nuevos actores ocuparon el espacio liberado y ofrecieron una infraestructura más flexible y menos visible. Uno de esos centros se convirtió en Dabai Guarantee — una red de canales de Telegram a través de la cual se coordinan operaciones fraudulentas en varios países.
La plataforma agrupa a comunidades de habla china que lanzan esquemas de fraude financiero y minorista. Se trata de la compra de productos con datos de tarjetas robadas, extracciones de efectivo en cajeros automáticos y las llamadas operaciones de «arrase de mercancía», cuando los participantes compran masivamente productos populares —cosmética, tabaco o electrónica— con posterior reventa. A diferencia de los esquemas anteriores centrados en marcas de lujo, estas compras parecen menos sospechosas y son más sencillas en logística.
Dabai Guarantee funciona como intermediario y garante de las transacciones. Los participantes depositan un aval en la criptomoneda USDT, tras lo cual obtienen acceso a canales específicos con tareas. La plataforma se encarga de los pagos y del arbitraje, reduciendo el riesgo de fraude entre los propios grupos delictivos. Según analistas, fue precisamente la desconfianza dentro del mercado clandestino lo que motivó la aparición de estos servicios.
Uno de los grupos estudiados — Public Group 301 — coordina operaciones en Japón y Corea del Sur. El responsable con el seudónimo John Nouwan formula las tareas, y los ejecutores se dividen en varios roles: unos compran productos o extraen dinero, otros reciben y verifican la carga, y otros se encargan de la logística. Tras la confirmación del resultado, los pagos se distribuyen a través de la plataforma.
Este modelo hace que la red sea resistente a las investigaciones. Los equipos actúan de forma aislada, no comparten información y con frecuencia están formados por participantes temporales —turistas o migrantes. Incluso con la detención de ejecutores individuales, es extremadamente difícil llegar a los organizadores. Adicionalmente, proporciona anonimato el uso de monedas estables, que permiten transferir fondos rápidamente entre países y eludir el control bancario.
La infraestructura de Telegram de Dabai Guarantee incluye miles de canales con distintas especializaciones —desde phishing y venta de bases de datos hasta la elusión de verificaciones de identidad y la creación de software malicioso. Los bots integrados ayudan a encontrar rápidamente los grupos necesarios mediante palabras clave, lo que facilita la incorporación de nuevos participantes a campañas ya iniciadas.
A pesar de la presión de las fuerzas del orden, estas plataformas continúan creciendo. La estructura descentralizada y el abandono de sitios públicos dificultan el rastreo, y la demanda de estos servicios sigue siendo alta. Según estimaciones de analistas, ecosistemas similares se están convirtiendo en la principal alternativa a los mercados tradicionales de la darknet y continuarán desarrollándose, involucrando a cada vez más participantes en todo el mundo.