HackHub – Ultimate Hacker Simulator en Steam: reseña, jugabilidad, misiones, acceso anticipado y ¿vale la pena comprarlo?

HackHub – Ultimate Hacker Simulator en Steam: reseña, jugabilidad, misiones, acceso anticipado y ¿vale la pena comprarlo?

El género de "juegos sobre hacking" suele moverse entre dos polos. En uno está la pura fantasía de "pulsa un botón y el mundo se derrumba", donde todo se reduce a interfaces espectaculares y efectos sonoros dramáticos. En el otro están los simuladores casi didácticos, donde la estética se sacrifica en favor de la precisión y a veces se olvida incluir el componente lúdico. HackHub - Ultimate Hacker Simulator intenta ocupar ambos espacios y, en ocasiones, incluso da la impresión de lograrlo.

El juego se lanzó en Steam en acceso anticipado el 26 de enero de 2026 y reunió con rapidez reseñas "muy positivas". Los desarrolladores no ocultan sus ambiciones: prometen ampliar las misiones, pulir la interfaz y aumentar la dificultad de forma gradual. Sobre el papel suena casi perfecto: investigaciones virtuales, un terminal, nombres conocidos de utilidades y la sensación de que no solo estás jugando, sino también "entendiendo algo". En la práctica, como suele suceder, hay matices.

Esta reseña mira HackHub desde la perspectiva de un jugador al que le importan tanto las emociones como la utilidad. Sin romantizar los ataques reales y sin dar consejos para hacer cosas malas. Curiosamente, ese enfoque también funciona mejor dentro del juego.

Qué es HackHub y qué lo engancha

En la sensación general, HackHub es un rompecabezas de hacking que se disfraza de sistema operativo. Al jugador se le plantean tareas, se le proporciona un entorno virtual y se le invita a pensar como alguien que trabaja en ciberseguridad, inteligencia en fuentes abiertas y análisis de redes. Exteriormente todo se presenta como la simulación de un "puesto de trabajo" y un conjunto de herramientas; en el fondo es una serie de acertijos de dificultad creciente.

El gancho principal es que el juego no se limita a una sola mecánica. Hay búsqueda de información, trabajo con un pseudo-terminal y misiones con objetivos distintos. En algunas ocasiones hay que recomponer un panorama a partir de fragmentos dispersos; en otras, seguir una cadena de acciones para avanzar al siguiente paso. En los mejores momentos HackHub obliga a pensar; en los peores se convierte en "introduce el comando que te acaban de dictar".

Cabe destacar el ritmo. Las primeras misiones son amigables para los novatos: el juego evita lanzarte al agua fría y sugiere direcciones. Es una ventaja si se busca "entrar sin estrés". Pero si el jugador espera un simulador duro en el que haya que buscar cada palabra en internet por su cuenta, HackHub puede parecer demasiado blando.

La página del juego en Steam está en HackHub - Ultimate Hacker Simulator. Allí también es práctico seguir las actualizaciones y ver cómo los desarrolladores ajustan el equilibrio entre juego y manual.

Terminal, OSINT y utilidades "reales"

El énfasis de marketing de HackHub está en el uso de nombres reales de herramientas y comandos. Entre los ejemplos se citan explícitamente nslookup, Nmap y hydra. En términos de atmósfera funciona muy bien: el principiante ve palabras familiares y siente que toca "algo real". Para los más experimentados es más una capa decorativa, porque la simulación casi siempre tiene que simplificar la realidad.

Lo más importante que hay que entender de antemano es que el juego no enseña a vulnerar sistemas reales y no debe hacerlo. Enseña a pensar en términos de tareas. ¿Qué hay que averiguar? ¿Qué datos iniciales existen? ¿Dónde buscar las piezas que faltan? ¿Cómo comprobar una hipótesis? Ese "esqueleto de pensamiento" sí se puede trasladar a la vida real, sobre todo si se consulta documentación y manuales en contextos legales.

OSINT-parte en el juego se presenta como inteligencia y recopilación de información en fuentes abiertas dentro del mundo del juego. Es, probablemente, una de las mecánicas más saludables para un público amplio. Da la sensación de investigación sin necesidad de "romper" nada, y al mismo tiempo muestra cuánto se puede descubrir a partir de huellas indirectas.

Si después de jugar se quiere comprender qué significan los nombres de las utilidades y dónde se aplican de forma legal, es mejor acudir a fuentes oficiales. Por ejemplo, las páginas de los proyectos Nmap y Hydra. Así el juego se convierte en un punto de entrada ordenado, no en un peligroso "curso para novatos".

Otro matiz: HackHub disfruta del trabajo de teclear. Si al jugador le satisface la sensación de "trabajar con las manos", eso es positivo. Si busca relajarse tras un día frente al terminal, el juego puede recordarle inesperadamente una segunda jornada laboral, y sin sueldo. En esencia, el terminal aquí es un personaje aparte.

Misiones y la trama «La hermana del periodista»

Según la descripción de los desarrolladores, en el acceso anticipado ya existe una línea narrativa llamada «La hermana del periodista», además de un conjunto de arenas de práctica con misiones que se vuelven más complejas con el progreso. La trama en este tipo de juegos suele justificar las tareas, y eso está bien. Lo importante es que al menos mantenga la motivación y no entorpezca el ritmo de juego.

Por las reseñas de los jugadores, la campaña se siente como una serie de rompecabezas que aumentan gradualmente en dificultad. Parece que esa es la intención: primero se dan encargos comprensibles y luego se exige más atención a los detalles y a la secuencia de acciones. Las misiones bien resueltas invitan a detenerse y pensar; las que fallan convierten el proceso en "introduce esto, luego aquello".

Para algunos, este formato es una excelente primera etapa, sobre todo si nunca antes han visto un terminal y la palabra OSINT les sonaba a nombre de un grupo musical. A otros les falta libertad y variedad. En ese sentido HackHub vive la eterna dicotomía del género: cuanta más libertad, mayor es la barrera de entrada y la posibilidad de que un novato abandone; cuantas más pistas, mayor el riesgo de que el jugador no aprenda nada aparte de repetir comandos ajenos.

Mientras el juego esté en acceso anticipado, es lógico esperar ajustes de equilibrio. En el mejor de los casos, las misiones deberían enseñar relaciones de causa y efecto, no solo la correcta introducción de texto. Si los desarrolladores logran ese punto, HackHub podría ser un raro ejemplo de juego que realmente ayuda a "desmitificar" y a empezar a comprender la lógica de los procesos.

Acceso anticipado, reseñas y puntos controvertidos

HackHub está claramente marcado como Early Access, y es importante tomarlo en sentido literal. El juego puede cambiar notablemente y algunos elementos todavía se sienten incompletos. Los desarrolladores indican claramente que planean ampliar los sistemas clave, así como añadir multijugador, compatibilidad con mods e integración con el taller de Steam. Suena ambicioso, pero en acceso anticipado "planeado" siempre conviene leerlo como "en el mejor de los casos".

Las reseñas muestran que una parte del público celebra lo verosímil que parece y lo amigable que es con los principiantes. Otra parte critica el exceso de mano guiando al jugador y que no siempre se explica por qué se da un paso u otro. También aparecen quejas sobre la calidad de las voces y la sensación artificial de algunos elementos. Aquí es importante remitirse a la información oficial: los desarrolladores mencionan el uso de IA para efectos de sonido y localización con el fin de soportar muchos idiomas.

Otro aspecto práctico: los requisitos técnicos parecen moderados y el juego no exige una tarjeta gráfica potente. Eso lo hace accesible en equipos de oficina corrientes. Claro que "casi" siempre depende del equipo concreto y de cómo esté optimizado el acceso anticipado.

Y por último, el precio. Los desarrolladores sugieren que a medida que se añada contenido el coste podría aumentar. Es decir, el acceso anticipado ofrece "entrar antes", pero a cambio pide paciencia con las asperezas.

Vale la pena comprarlo ahora

HackHub encaja bien con quienes quieren probar el subgénero de simuladores "de hacker" sin un salto brusco a la complejidad. Si alguien lleva tiempo interesado en la ciberseguridad desde la distancia y quiere experimentar la forma de pensar sin arriesgarse ni infringir la ley, el juego ofrece un comienzo suave y bastante entretenido. Especialmente si de vez en cuando se consulta la documentación de las herramientas y se aclaran términos fuera del juego.

Si, por el contrario, se espera un simulador completo con máxima libertad y la obligación de buscar soluciones por cuenta propia, la versión actual puede decepcionar. Algunas misiones se perciben como un guion con una sola trayectoria. No es necesariamente malo, simplemente es otro producto: más bien un rompecabezas educativo interactivo que una "arena sin reglas".

La estrategia óptima es sencilla. Los que disfrutan del acceso anticipado y quieren apoyar el desarrollo pueden comprarlo ahora y seguir los parches. Quienes no toleran errores, incompletitudes y experimentos de balance deberían añadirlo a la lista de deseos y volver cuando se acerque la versión completa.

En conclusión, HackHub - Ultimate Hacker Simulator se presenta como un híbrido interesante entre juego y puerta de entrada suave al tema. No sustituye a la formación, pero puede ser una buena excusa para empezar a entender términos y lógica de procesos. Y eso ya es un resultado notable para el género.

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