Por primera vez en más de un siglo, científicos describen una nueva especie de gato salvaje.

Por primera vez en más de un siglo, científicos describen una nueva especie de gato salvaje.

Leopardus tilcayo vive en los bosques montanos de Bolivia y se separó de sus parientes más cercanos hace unos 1,4 millones de años.

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Científicos describieron una nueva especie de felino salvaje que vive en los bosques montanos húmedos de los Yungas en las laderas orientales de los Andes en Bolivia. Leopardus tilcayo resultó ser una línea evolutiva independiente, y los autores del estudio genómico lo llaman la primera especie completamente nueva de felinos vivos descrita en más de cien años. Los habitantes locales, sin embargo, ya conocían desde hace tiempo al pequeño depredador manchado llamado tilcayo.

En tamaño Leopardus tilcayo es más pequeño que un gato doméstico común. La longitud del cuerpo es de alrededor de 46 cm y la masa alrededor de 1,4 kg. El animal tiene pelaje de color marrón claro con grandes manchas oscuras en forma de rosáceas irregulares, orejas cortas y redondeadas y una cola relativamente delgada. Su aspecto dificultó durante mucho tiempo reconocerlo como una especie distinta, ya que otros pequeños felinos del género Leopardus se parecen mucho.

La descripción científica surgió de un encuentro casi fortuito. En 2016 un habitante de Bolivia encontró a un cachorro junto a una pista forestal y lo llevó a casa, pensando que se trataba de un gato doméstico inusual. Aproximadamente un año después el animal llegó a un refugio, donde los especialistas observaron que no coincidía con las descripciones conocidas de los gatos tigrillos. Las características del rostro, las orejas, la coloración y las medidas llevaron a comprobar su origen mediante ADN.

Los investigadores compararon genomas completos de 38 felinos del género Leopardus procedentes de distintas áreas de Sudamérica. La muestra incluyó 26 representantes del grupo de gatos tigrillos, y los datos de ocho animales se obtuvieron de muestras de museo. Esta comparación permitió apreciar diferencias casi imperceptibles por el color o la morfología.

El árbol genético mostró que los gatos tigrillos sudamericanos forman cinco especies independientes. La línea boliviana se separó de sus parientes más cercanos hace aproximadamente 1,4 millones de años. Anteriormente Leopardus tilcayo no tenía un nombre científico separado e incluso no se había propuesto como subespecie, por lo que este trabajo difiere de casos recientes en que los científicos devolvieron estatus de especie a felinos ya descritos en el pasado.

Ese mismo trabajo añadió a la clasificación una nueva subespecie de la parte peruana de los Yungas, Leopardus tigrinus antisuyo. El nombre antisuyo alude a Antisuyo, una de las regiones del estado inca, que incluía tierras en las laderas orientales de los Andes. Los taxones boliviano y peruano, en todo caso, pertenecen a ramas diferentes del linaje de los gatos tigrillos.

Se sabe mucho menos sobre la vida de Leopardus tilcayo que sobre su genoma. Los científicos han estudiado directamente solo a dos individuos vivos de la especie y disponen de un número reducido de registros procedentes de cámaras automáticas. Restos de pequeños roedores en muestras de heces indican una posible base de la dieta, y las fotografías del bosque permiten suponer una actividad predominantemente nocturna. La abundancia de la población silvestre aún se desconoce.

Uno de los dos animales estudiados, un macho de diez años, continúa viviendo en un centro de ayuda a la fauna silvestre. El otro ejemplar fue rescatado y devuelto a la naturaleza. Los hallazgos confirmados hasta ahora se limitan a Bolivia, por lo que aún queda por establecer los límites reales del área de distribución.

La incertidumbre sobre la abundancia es especialmente importante para la conservación de la especie. Los Yungas pierden bosque debido a la expansión de la agricultura, incendios, tala y extracción de minerales. La clasificación internacional aún no evalúa a Leopardus tilcayo por separado: el sistema anterior sitúa al gato tigrillo norteño en la categoría de especies vulnerables. Tras la división de un gran grupo en varias especies, la evaluación anterior puede resultar demasiado general, ya que cada una de las nuevas especies tiene su propio y mucho más reducido área de distribución y una abundancia desconocida.

La nueva clasificación, por tanto, cambia no solo la lista de felinos. Si animales casi idénticos en apariencia representan especies distintas, la información antigua sobre distribución, abundancia y amenazas debe revisarse. Para Leopardus tilcayo ese trabajo apenas comienza: los científicos aún deben determinar cuántos de estos gatos quedan en los Yungas, dónde están los límites de su área y a qué velocidad se reduce el hábitat adecuado para ellos.