Fable 5.1 descifra en 44 minutos un cifrado que llevaba 373 años sin resolverse

Fable 5.1 descifra en 44 minutos un cifrado que llevaba 373 años sin resolverse

La respuesta fue tan sencilla que dejó en aprietos a la lógica humana.

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El misterio de un libro del siglo XVII se mantuvo hasta su encuentro con la IA. La empresa Vals AI encargó al nuevo modelo Claude Fable 5.1, presentado ayer, descifrar el Cyphral Distich del escritor escocés Thomas Urquhart. El modelo encontró una solución coherente en 44 minutos, procesando 176 000 tokens sin indicaciones del operador.

El cifrado apareció en el tratado «Logopandecteision» de 1653 y consistía en dos líneas de 32 números cada una. El problema se discutía al menos desde 1899 y más tarde se incluyó en la lista de 50 criptogramas históricos no resueltos. Fable 5.1 probó varios enfoques y observó una relación entre las secuencias numéricas y la estructura del propio libro.

Antes del cifrado Urquhart colocó 32 deseos numerados, y subrayó por separado el número 32. El modelo emparejó cada número de la línea con el deseo en la misma posición. El primer número indicaba el número de palabra en el primer deseo, el segundo número conducía a la palabra del segundo y así sucesivamente. De las palabras seleccionadas Fable tomaba las primeras letras.

Las 64 letras resultantes formaron dos líneas rimadas con una petición a Dios para apoyar al rey Carlos II y convertirlo en el gobernante supremo del país. El resultado coincide con las opiniones políticas de Urquhart, un monárquico convencido. Los autores del análisis consideran que tal coherencia de contenido y estructura es una fuerte confirmación de la solución.

Luego Fable 5.1 aplicó el mismo principio al Cyphral Octastich, un cifrado mayor de Urquhart compuesto por 285 números. En lugar de deseos, sirvieron como clave las páginas numeradas de otro libro del autor. El modelo también reconstruyó casi todo el texto de otra oración monárquica, aunque nueve letras quedaron sin resolver debido a posibles erratas o errores en la copia digital.

Formalmente la resolución sigue siendo una declaración de Vals AI y no un descubrimiento confirmado de forma independiente. Un símbolo en el Cyphral Distich depende de si se considera la expresión latina «hinc inde» como un único elemento. Para la verificación completa del segundo cifrado será necesario un ejemplar físico de la edición de 1652, ya que la digitalización disponible no permite cotejar las posiciones discutidas.