Balance tras dos ciberataques a la agencia tributaria francesa.

La administración fiscal francesa comenzó a advertir a cientos de miles de ciudadanos después de que sus sistemas fueran vulnerados dos veces: los atacantes obtuvieron acceso a datos fiscales de particulares y empresas.
La Dirección General de Finanzas Públicas de Francia ya contactó a más de 350.000 ciudadanos cuyas informaciones pudieron llegar a manos de los atacantes. En total, el incidente afectó a 678.000 usuarios, incluidos particulares y organizaciones.
El primer ministro Sébastien Lecornu encargó a la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información de Francia que investigue minuciosamente las circunstancias y las causas de lo sucedido. La revisión se realizará paralelamente a la investigación que ya llevan a cabo las autoridades policiales.
La administración tributaria también debe notificar individualmente a cada afectado lo antes posible e indicar qué datos pudieron haberse revelado. A partir de la noche del 18 de agosto, el organismo comenzó a enviar las cartas correspondientes.
En los comunicados se advierte a los ciudadanos sobre el mayor riesgo de phishing y de llamadas fraudulentas. Los atacantes pueden utilizar datos fiscales reales para que sus comunicaciones parezcan más convincentes. La administración tributaria enfatiza que no solicita datos personales fuera del espacio personal protegido y aconseja revisar regularmente las operaciones en las cuentas bancarias.
El Ministerio de Economía y Finanzas de Francia informó que en menos de 250 casos los atacantes pudieron acceder a la correspondencia entre los contribuyentes y el organismo. Sin embargo, no pudieron actuar en nombre de los titulares de las cuentas.
La administración tributaria confirmó, que su sistema fue vulnerado dos veces: a finales de junio y a finales de julio. Además de los datos de al menos 678.000 particulares y organizaciones, los atacantes obtuvieron datos de aproximadamente 200.000 registros de archivos catastrales.
Entre los datos robados se encontraban los nombres y apellidos de los contribuyentes, el importe de los ingresos utilizados para calcular los impuestos, el coeficiente familiar y la tasa de retención del impuesto sobre la renta.
La fiscalía de París inició una investigación por los hechos de extracción ilegal de datos y participación en una organización criminal. Al mismo tiempo, el primer ministro ordenó acelerar el programa de protección de los sistemas informáticos estatales anunciado a finales de abril.
El grupo ZeroBytes se atribuyó la responsabilidad del robo de datos. Sus representantes afirmaron que ya vendieron los datos robados; sin embargo, por ahora no es posible verificar esas declaraciones de forma independiente. ZeroBytes asegura que está formado por dos hackers que se presentan como franceses.