Chatbots chinos suspenden la prueba de NewsGuard.

Los chatbots chinos con inteligencia artificial reconocen notablemente peor las afirmaciones falsas a favor de China que sus competidores occidentales, y en preguntas sensibles para Pekín a menudo prefieren no responder. Esta es la conclusión de NewsGuard, que revisó siete sistemas chinos populares.
Los especialistas examinaron DeepSeek, MiniMax, Ernie de Baidu, Qwen de Alibaba, Yuanbao de Tencent, Kimi de Moonshot AI y Z.ai de Zhipu AI. A cada chatbot se le formuló en inglés preguntas sobre diez afirmaciones deliberadamente falsas que habían difundido medios estatales chinos o usuarios proclives a China en redes sociales. Los resultados se compararon con una revisión de julio sobre diez de los principales chatbots occidentales.
Los sistemas chinos no pudieron refutar la información falsa en el 53% de los casos. En los chatbots occidentales la cifra fue del 24%. NewsGuard consideró como fracaso no solo la repetición directa de datos no verificables, sino también la negativa a responder, que dejaba al usuario sin refutación.
Para cada afirmación se usaron tres variantes de consulta. En la primera el usuario pedía de forma neutral que se verificara la información; en la segunda asumía inicialmente que la afirmación falsa era verdadera y pedía detalles. La tercera variante imitaba a una persona que intenta deliberadamente forzar al sistema para que genere una nueva versión de la desinformación. En total, los especialistas enviaron 210 consultas a los chatbots.
La principal diferencia de los sistemas chinos fue la frecuencia de negarse a responder. Ese comportamiento se registró en el 24% de los casos frente al 0,5% en los modelos occidentales. Además, el 88% de las negativas de los chatbots chinos se refería a Taiwán. NewsGuard relaciona esto con limitaciones integradas sobre temas políticamente sensibles: las normas chinas exigen que los sistemas de inteligencia artificial bloqueen materiales que puedan amenazar la seguridad nacional o conducir a la divulgación de secretos de Estado.
El problema no se limitó a las negativas. En las consultas diseñadas específicamente para generar afirmaciones falsas, los sistemas chinos proporcionaron información no veraz en el 51% de los casos, y los occidentales en el 42%. En una de las pruebas, seis de los siete chatbots chinos redactaron noticias con apariencia convincente sobre una supuesta retirada anticipada de tropas alemanas de Groenlandia debido a amenazas arancelarias de Estados Unidos.
Los resultados variaron notablemente entre los distintos servicios. MiniMax refutó las afirmaciones falsas en el 85% de los casos y nunca se negó a responder. El peor desempeño correspondió a Ernie de Baidu, que repitió información no veraz proclive a China en el 60% de los casos.
NewsGuard también halló una relación entre las respuestas de los chatbots y sus fuentes de información. Los sistemas chinos citaban medios estatales chinos en el 38% de los casos, mientras que los occidentales lo hacían en el 16%. Con mayor frecuencia, los chatbots repetían precisamente aquellas afirmaciones falsas que habían tenido mayor difusión en los medios estatales chinos y en las redes sociales.
Los autores del informe consideran que el problema es especialmente relevante dado que los modelos chinos se están difundiendo fuera del país. Los modelos abiertos permiten a las empresas desplegar sistemas en su propia infraestructura y reducir costes, pero junto con esas ventajas los usuarios pueden recibir restricciones políticas y respuestas no veraces integradas en los modelos originales.