La causa de la avería resultó previsible, pero nadie se apresuró a solucionarla.

El servicio WSUS, a través del cual las empresas reciben y distribuyen centralizadamente las actualizaciones de Windows, ha sufrido una falla grave: los servidores se sincronizan durante horas o interrumpen la descarga por tiempo de espera debido a metadatos acumulados de Microsoft.
Microsoft relacionó la falla con metadatos de publicaciones acumulados que describen las actualizaciones disponibles. La compañía observó un empeoramiento especialmente marcado desde el 13 de julio de 2026. El problema no está relacionado con la publicación mensual de correcciones de Windows.
Los administradores utilizan Windows Server Update Services para la descarga, verificación y distribución centralizadas de actualizaciones dentro de las organizaciones. Si WSUS no puede sincronizarse con los servidores de Microsoft, las empresas reciben los nuevos parches más tarde y los prueban durante más tiempo antes de instalarlos. Como resultado, los sistemas vulnerables pueden permanecer sin protección por más tiempo de lo habitual.
Microsoft dejó de desarrollar WSUS y ya en 2024 recomendó migrar a herramientas de gestión de actualizaciones en la nube. No obstante, el servicio continúa siendo compatible y sigue funcionando en muchos entornos de producción.
El 18 de julio Microsoft implementó una medida de protección para los servidores WSUS nuevos y los reinstalados. Tras el cambio, esas instalaciones comenzaron a sincronizarse de nuevo con normalidad. Sin embargo, la medida no ayuda a los servidores ya en funcionamiento que han acumulado metadatos problemáticos.
Aún no existe un método listo para restaurar las instalaciones existentes. Microsoft está elaborando una guía que permitirá eliminar de forma segura los datos sobrantes. La falla afecta a un amplio conjunto de sistemas compatibles, incluidos Windows 11, versiones antiguas de Windows 10 y Windows Server 2012.
Hasta la publicación de las recomendaciones, a los administradores les queda controlar la duración de la sincronización y tener en cuenta posibles retrasos en la distribución de las actualizaciones.