Los ministerios tienen exactamente dos semanas antes de que sus secretos se filtren a la dark web.

En los días en que los debates sobre la seguridad digital de los niños abarcaron decenas de países, los sitios gubernamentales de Malasia fueron hackeados — y en sus páginas apareció un manifiesto político con un ultimátum a las autoridades.
El grupo, que actuó bajo el nombre Anonymous, declaró el ataque como una protesta contra las leyes de verificación obligatoria de edad en Malasia y en varios otros países. Según los hackers, esos requisitos destruyen la privacidad de los usuarios, y el objetivo declarado — la protección de los niños — es solo una tapadera.
En el texto del manifiesto el grupo informó que se había hecho con las direcciones de correo electrónico de los administradores y moderadores de los recursos atacados. Si en el plazo de dos semanas el gobierno del país no modifica el código de seguridad en línea, esos datos serán publicados en foros de la darknet.
Como alternativa a las leyes vigentes, los hackers mencionaron la tecnología BorderAge de la empresa Needemand: según su descripción, determina la edad por la motricidad de las manos del usuario sin recopilar datos personales. El grupo exigió consagrar expresamente soluciones confidenciales de ese tipo en la legislación de Malasia.
Al final, el grupo trazó un paralelismo con las acciones de 2012, cuando Anonymous atacó sitios en señal de protesta contra el proyecto de ley estadounidense SOPA, que limitaba la libertad en internet.