NASA prepara una misión de emergencia para elevar la órbita de una veterana nave espacia

Cuando una nave espacial pierde altitud más rápido de lo previsto, hay que salvar no los datos, sino el propio hardware. La NASA prepara el lanzamiento de la misión Swift Boost, que debe prolongar el funcionamiento del Observatorio Neil Gehrels Swift y evitar que el telescopio abandone la órbita demasiado pronto.
El lanzamiento, según Space, está programado para el 27 de junio. La NASA, junto con la empresa Katalyst Space, ha preparado la nave robotizada LINK. Debe acercarse al observatorio, acoplarse a él y elevar a Swift a una órbita más alta. Sin esa maniobra, el telescopio funcionará en el espacio considerablemente menos tiempo del que calculaban los especialistas de la agencia.
Los preparativos han entrado ya en la fase final. El 9 de junio, ingenieros en la base de lanzamiento de Wallops en Virginia instalaron el LINK en el cohete Pegasus XL de la empresa Northrop Grumman. El 12 de junio el cohete fue fijado bajo el avión Stargazer, y el 18 de junio el avión partió hacia el atolón Kwajalein en la parte sur del océano Pacífico, desde donde debe comenzar el lanzamiento aéreo.
El perfil de vuelo difiere del despegue habitual desde una plataforma. El Stargazer elevará el Pegasus XL hasta aproximadamente 40 000 pies, tras lo cual soltará el cohete en el aire. El Pegasus XL caerá en caída libre durante unos segundos, luego encenderá los motores y, en aproximadamente 10 minutos, pondrá al LINK en el espacio.
El problema de Swift no se debe a una avería del telescopio, sino a las condiciones en la órbita. Todos los satélites pierden altitud con el tiempo, pero Swift desciende más rápido de lo habitual debido a la mayor resistencia de las capas superiores de la atmósfera. Según la NASA, la resistencia ha aumentado además a raíz del reciente incremento de la actividad solar.
Swift opera desde 2004. Inicialmente el telescopio fue lanzado para estudiar estallidos de rayos gamma, pero luego el observatorio se convirtió en una herramienta versátil para observaciones en distintos rangos. La NASA utiliza a Swift como un indicador rápido ante eventos repentinos en el universo: el telescopio ayuda a determinar hacia dónde deben mirar otros observatorios, incluido el famoso «James Webb».
Swift Boost sigue siendo una misión de rescate, no una operación de cierre. Si el LINK logra colocarse en órbita, acoplarse al observatorio y elevarlo a una órbita superior, la NASA podrá mantener a Swift en funcionamiento durante algunos años más.