Gran Hermano sobre ruedas: tu coche delata en secreto a las aseguradoras cada viaje sin cinturón

Gran Hermano sobre ruedas: tu coche delata en secreto a las aseguradoras cada viaje sin cinturón

Cabina cerrada se convierte en una fuente de información valiosa las 24 horas.

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El vehículo propio cada vez se parece menos a un espacio personal y más a un aparato que vigila atentamente los viajes, las costumbres e incluso el comportamiento del conductor. Los vehículos nuevos recopilan una enorme cantidad de datos, y los propietarios a menudo se enteran de ello solo cuando la información empieza a afectar al dinero, al seguro o a la privacidad.

Según la BBC, los vehículos modernos pueden transmitir a los fabricantes información sobre las rutas, los pasajeros, la música, los cinturones de seguridad, el frenado brusco y el exceso de velocidad. Algunos sistemas son capaces de recopilar datos sobre el peso, la edad, la raza, la expresión facial y el estado del conductor. En los habitáculos cada vez es más común la presencia de cámaras, y la conexión a internet convierte al coche en una fuente permanente de telemetría.

Según la consultora McKinsey, en 2021 la mitad de los vehículos en las carreteras tenía acceso a la red. Para 2030 esa proporción podría aumentar hasta el 95%. Cuantos más vehículos se conecten a internet, mayor será el mercado de datos. En 2023, Mozilla examinó las políticas de privacidad de 25 marcas de automóviles y calificó a los coches como la peor categoría de dispositivos en materia de privacidad.

Los autores del informe de Mozilla detectaron que 19 empresas se reservan el derecho de vender datos de conductores. En documentos de Kia, por ejemplo, se mencionaban datos sensibles, incluida la salud y la vida sexual, aunque un portavoz de la compañía, James Bell, afirmó que Kia no recopiló tales datos y que las redacciones respondían a los requisitos de la ley de California.

El interés de las aseguradoras resulta especialmente preocupante. General Motors ya se enfrentó a reclamaciones de reguladores de Estados Unidos por la transferencia de datos de viajes al intermediario de datos LexisNexis. Uno de los conductores, al recibir un informe sobre sí mismo, encontró 130 páginas con detalles de viajes durante seis meses, tras lo cual su prima de seguro aumentó un 21%. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos prohibió a GM vender esos datos durante cinco años.

La especialista en privacidad Jen Caltrider advierte que los datos recopilados permiten inferir hábitos, el perfil psicológico e incluso las opiniones políticas de una persona. Michael Delong, de la Consumer Federation of America, señala que la telemática de las aseguradoras no garantiza ventajas: en Maryland las tarifas bajaron para el 31% de los conductores, aumentaron para el 24% y no cambiaron para el 45%.

El problema puede agravarse por los nuevos requisitos de Estados Unidos para los sistemas que deben detectar a conductores ebrios o fatigados. Estas tecnologías pueden emplear cámaras infrarrojas y análisis de comportamiento, pero la ley no limita el destino posterior de los datos recopilados. A los conductores les queda comprobar los ajustes de privacidad en el vehículo y en las aplicaciones, y también actuar con cautela respecto a los programas de telemática de las aseguradoras.