¿Cómo reparar un satélite de comunicaciones a 36.000 km? DARPA pone en marcha un 'servicio técnico espacial'

¿Cómo reparar un satélite de comunicaciones a 36.000 km? DARPA pone en marcha un 'servicio técnico espacial'

Por primera vez, aparatos averiados podrían obtener una segunda oportunidad sin volver a la Tierra.

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A una altitud de aproximadamente 36.000 kilómetros, incluso una pequeña avería de un satélite puede costarle al propietario enormes sumas de dinero. Los operadores detectan el problema por los datos de telemetría, pero no pueden simplemente enviar a un ingeniera o a un ingeniero al aparato ni reemplazar el componente averiado. Con frecuencia hay que poner el satélite en un modo limitado, intentar salvar la nave mediante comandos remotos o prepararse con antelación para su sustitución.

La agencia de defensa estadounidense DARPA quiere probar otro escenario. En lugar de confiar únicamente en comandos desde la Tierra, el organismo está preparando una nave denominada Mission Robotic Vehicle para el mantenimiento de satélites. Ese robot deberá acercarse a satélites en órbita geosíncrona, inspeccionarlos de cerca, moverlos y realizarles mantenimiento directamente en el espacio.

El lanzamiento del MRV está previsto para el verano de 2026. La nave debe viajar al espacio en un cohete Falcon 9 de SpaceX como parte del programa Robotic Servicing of Geosynchronous Satellites.

La misión probará tecnologías para operar con satélites que proporcionan comunicaciones, servicios meteorológicos, retransmisión de datos y funciones de seguridad nacional. En esa órbita hay cientos de satélites militares, gubernamentales y comerciales, pero la distancia a la Tierra sigue limitando en gran medida el diagnóstico y la reparación.

La parte robótica del MRV la desarrolla DARPA junto con el Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos y la NASA. La integración de la carga útil con la plataforma espacial está a cargo de SpaceLogistics, filial de Northrop Grumman. La misión se basa en la experiencia del Mission Extension Vehicle, que ya se utilizó para prolongar la vida útil de satélites comerciales.

El MRV contará con dos manipuladores precisos para operaciones que antes parecían casi inalcanzables en órbita geosíncrona. La nave podrá inspeccionar satélites, ayudar en caso de fallos, realizar modernizaciones, cambiar su posición en la órbita y participar en la eliminación de objetos peligrosos.

Para las maniobras está prevista una propulsión eléctrica, y para el acercamiento y el trabajo junto al satélite se emplearán cámaras en el rango visible e infrarrojo, lidars, un sistema de aproximación y acoplamiento tolerante a fallos y un sistema de propulsión química con capacidad de repostaje.

Inicialmente el lanzamiento del MRV se esperaba en 2024, pero el cronograma se ha desplazado. Ahora la misión debe ampliar la experiencia del MEV-1 y del MEV-2, que SpaceLogistics utilizó para el servicio de satélites comerciales en 2020 y 2021.

El éxito del MRV podría empujar a la industria a abandonar la lógica de usar y tirar en favor de una vida útil más larga de las naves orbitales. Los operadores podrán prolongar la vida útil de costosos satélites, reducir los riesgos por retrasos en nuevos lanzamientos y responder más rápidamente a las averías. Direcciones similares ya las desarrollan Astroscale, ClearSpace, Honeybee Robotics, MDA Corp, Orbit Fab, Redwire Corp, Skycorp, Moog Inc, Thales Alenia Space y Airbus SE.