Parece que el monopolio informativo ha llegado oficialmente a su fin.

Las autoridades europeas preparan una medida que podría cambiar notablemente las reglas del juego en el mercado de búsquedas. No se trata de multas o prohibiciones, sino del acceso a los datos en los que se sustenta toda la industria. Si la iniciativa avanza, los competidores de Google tendrán la oportunidad de competir en igualdad de condiciones.
La Comisión Europea propuso obligar a Google a compartir datos clave de búsqueda con otros servicios. La lista incluye consultas de usuarios, resultados de posicionamiento e información sobre clics. Se planea ofrecer acceso a esos datos en condiciones iguales para eliminar ventajas para determinados actores.
La iniciativa está directamente relacionada con la implementación de la Ley de Mercados Digitales. A las nuevas normas podrían acogerse no solo los motores de búsqueda clásicos, sino también soluciones basadas en inteligencia artificial, incluidos los chatbots con funciones de búsqueda. El regulador propone, de hecho, abrir el acceso a recursos que durante mucho tiempo han permanecido dentro del ecosistema de Google.
En las conclusiones preliminares de la investigación se describen los posibles parámetros de funcionamiento del nuevo esquema. Se trata de qué datos concretos transmitir, con qué frecuencia actualizar la información y de qué manera los servicios externos podrán obtener acceso al índice de búsqueda. Se hizo un énfasis especial en la protección de la privacidad. La transferencia de datos debe realizarse con anonimización obligatoria para eliminar el riesgo de divulgación de información personal de los usuarios.
Esas medidas pueden cambiar el equilibrio de fuerzas en el mercado. Las empresas que antes no tenían acceso a conjuntos de datos de búsqueda podrán crear productos más competitivos. Al mismo tiempo, Google tendrá que adaptar su modelo de negocio a las nuevas condiciones.
La Comisión Europea planea someter las propuestas a consulta pública. Las autoridades esperan recopilar las opiniones de los participantes del mercado y evaluar las consecuencias de la reforma. Las decisiones finales podrían afectar de manera significativa al desarrollo de las tecnologías de búsqueda en Europa y aumentar la presión sobre las mayores empresas tecnológicas.