Te explicamos cómo funciona el nuevo plan quinquenal de China para la protección de datos.

China convirtió la ciberseguridad en uno de los pilares del nuevo plan quinquenal que marcará el rumbo del país hasta 2030. Ya no se trata solo de proteger redes o datos. Pekín vinculó la seguridad digital con la economía, la industria, la administración pública y la influencia internacional, mostrando que la competición por las tecnologías se convierte para el país en una cuestión de resiliencia estratégica.
El 12 de marzo la Asamblea Popular Nacional aprobó el decimoquinto plan quinquenal de desarrollo socioeconómico de la R.P.China para 2026–2030. Los autores del informe Natto Team consideran el documento una guía importante para entender qué áreas China desarrollará y protegerá en el ciberespacio. Según el equipo, los planes anteriores fueron ampliando gradualmente el papel de la seguridad digital, y la nueva versión integra por primera vez la ciberprotección en casi todos los niveles del desarrollo digital del país.
Una de las metas centrales del plan es acelerar la construcción de una «potencia cibernética». En el documento ese estatus se pone a la par con las ambiciones de China de convertirse en una potencia sólida en manufactura, calidad de productos, espacio y transporte. El enfoque hacia la ciberseguridad está notablemente detallado. Las autoridades apuestan por la protección de la infraestructura de información crítica, la revisión de servicios en la nube, el fortalecimiento de los sistemas de respaldo y recuperación ante fallos, así como por la seguridad de los sistemas de control industrial y de las nuevas tecnologías.
Mei Danovski, cofundadora y directora de Natto Thoughts, señaló que el tema de la resiliencia técnica apareció por primera vez en este formato en el plan quinquenal. Según ella, el énfasis está relacionado con el aumento de la competencia tecnológica y la tensión geopolítica entre China y los países occidentales.
Paralelamente, Pekín considera el sector de la ciberseguridad como una parte importante de la economía. El plan fomenta la producción e implementación de productos y servicios informáticos «seguros y fiables», y además vincula la protección digital con la modernización de la industria. Esa orientación, en esencia, respalda la reducción de la dependencia de soluciones extranjeras.
El control del entorno digital dentro del país ocupa un lugar destacado. El documento fija la política de continuar limpiando Internet de la desinformación, la violencia en línea y otros contenidos no deseados. Además, las autoridades de China pretenden intensificar la lucha contra la ciberdelincuencia, el control sobre los algoritmos de las plataformas y la protección de los datos personales.
En el plano externo, China planea participar de forma más activa en la elaboración de normas internacionales en materia de ciberseguridad, protección de datos y en la aplicación transfronteriza de la ley. Natto Team considera que en los próximos años conviene prestar atención a cómo se aplicarán en la práctica los nuevos requisitos, incluyendo el desarrollo de laboratorios especializados, ejercicios y competiciones de escenarios ofensivo-defensivos, así como la protección de la infraestructura crítica.