Selfies, puros y coches clásicos: hackers filtran los archivos personales del director del FBI

Selfies, puros y coches clásicos: hackers filtran los archivos personales del director del FBI

Ofrecieron una recompensa récord por la captura de los responsables.

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El ataque al correo personal del director del FBI, Kash Patel, rápidamente trascendió una filtración habitual y se convirtió en motivo de una amplia reacción por parte de Estados Unidos. La publicación de fotografías y correspondencia añadió un tono político al incidente y llevó a las autoridades a tomar medidas activas contra los supuestos grupos cibernéticos iraníes.

El grupo Handala se atribuyó la responsabilidad del hackeo y publicó más de 300 correos, además de fotografías personales de Patel. Se difundieron imágenes de la vida cotidiana: con cigarros, un automóvil retro y selfies. La correspondencia abarca el período de 2010 a 2019 e, según la descripción, incluye mensajes tanto personales como laborales. El FBI confirmó el ataque, precisando que se trata de datos antiguos sin información de servicio. El portavoz de la agencia, Ben Williamson, informó sobre medidas para reducir los riesgos.

En este contexto, el Departamento de Estado de EE. UU. intensificó la presión sobre organizaciones que vinculan con Irán. A través del programa Rewards for Justice se anunció una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que permita identificar o localizar a los participantes en los ciberataques. En la lista figuran Handala y la empresa Parsian Afzar Rayan Borna, así como personas vinculadas a ellas. La parte estadounidense considera que estos grupos podrían actuar en interés del Estado iraní.

Las autoridades hacen hincapié en recopilar datos concretos: seudónimos, cuentas y la geolocalización de los sospechosos. Para transmitir información se ofrecieron canales seguros, incluidos Signal y una línea anónima a través de la red Tor. Además, se contempla ayuda con la reubicación para informantes que proporcionen información significativa.

Handala anteriormente afirmó haber atacado a Stryker y haber publicado datos de empleados de Lockheed Martin en Oriente Medio. Analistas relacionan el aumento de la actividad de estos grupos con la intensificación del conflicto en la región. Según la evaluación de la inteligencia estadounidense, Irán apuesta por operaciones relativamente sencillas con un fuerte efecto público: filtraciones, comprometimiento y presión mediante la divulgación.