«Sus informes van directos a la papelera»: desarrollador furioso critica públicamente a Apple

«Sus informes van directos a la papelera»: desarrollador furioso critica públicamente a Apple

Ocultaron durante mucho tiempo una verdad incómoda; cuando la paciencia se agotó, se limitaron a una respuesta escueta.

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Un desarrollador estadounidense criticó públicamente el enfoque de Apple para gestionar los informes de errores. El motivo fue la historia de un error que la compañía no corrigió durante varios años, pero al mismo tiempo exigió confirmar con urgencia su existencia, amenazando con cerrar el informe.

El desarrollador Jeff Johnson relató que envió un informe sobre una fuga de datos en el filtro de red en marzo de 2023. Durante tres años Apple no respondió al mensaje. Solo recientemente la compañía pidió comprobar el problema en una de las versiones beta de macOS y actualizar la información. Al mismo tiempo, los representantes de Apple no dieron una respuesta directa sobre si el error había sido corregido y advirtieron que cerrarían el informe si el autor no confirmaba su vigencia en el plazo de dos semanas.

Johnson se negó a instalar la versión beta del sistema y recurrió a colegas del equipo de Little Snitch, que prueban compilaciones tempranas. Ellos confirmaron que el fallo sigue reproduciéndose. Tras la salida de la versión estable macOS 26.4, el desarrollador comprobó el problema por su cuenta y volvió a constatar que la fuga no había desaparecido. Según él, Apple en la práctica le pidió verificar un resultado ya conocido sin emprender intentos de corrección.

Una situación similar ocurrió con otro error en Safari, relacionado con el funcionamiento incorrecto de las pestañas fijadas. A pesar de contar con pasos detallados para reproducirlo y grabaciones de vídeo, Apple cerró el informe con la formulación de que no era posible diagnosticarlo. Cuando Johnson intentó aclarar qué información se requería, no hubo respuesta.

Tras la publicación de una entrada crítica la situación cambió parcialmente. Apple actualizó el estado de uno de los informes y solicitó un volcado del sistema. Sin embargo, el desarrollador considera esa solicitud inútil para un error de interfaz y supone que los empleados de la compañía exigen formalmente un conjunto estándar de datos sin profundizar en el contenido de la denuncia.

La política de trabajo con versiones beta provocó otra insatisfacción. Johnson señaló que incluso errores nuevos, detectados en compilaciones de prueba de iPadOS, no se habían corregido para el momento del lanzamiento público. En su opinión, esa práctica pone en duda el propio sentido de las pruebas previas al lanzamiento.

El desarrollador relaciona lo ocurrido con métricas internas de Apple que podrían incentivar el cierre de informes independientemente de la corrección efectiva. Como resultado, según su valoración, la compañía crea la ilusión de control de calidad, ignorando los problemas reales de usuarios y desarrolladores.