China quiere acabar con las llamadas de estafa que se hacen pasar por el «servicio de seguridad del banco». Pero hay un matiz.

China quiere acabar con las llamadas de estafa que se hacen pasar por el «servicio de seguridad del banco». Pero hay un matiz.

En Viena presentan proyecto de un nuevo sindicato policia

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En la cumbre sobre la lucha contra el fraude en Viena, la atención de los participantes se centró inesperadamente en China. Mientras algunos países debatían medidas generales, la delegación china propuso crear una nueva alianza internacional de fuerzas del orden.

La idea se presentó sin mucho ruido. Se repartió un pequeño folleto a los participantes junto con recuerdos, y la presentación no se hizo en el salón principal, sino en una sala lateral. Frente a los habituales llamamientos a la cooperación, la propuesta china pareció mucho más concreta. El Ministerio de Seguridad Pública de la RPC anunció el lanzamiento de una alianza intergubernamental para combatir el fraude telefónico y el fraude en internet.

El plan prevé la creación de una estructura con una asamblea general de países participantes, un comité ejecutivo y una secretaría permanente en China. Invitan a unirse a todos los estados sin excepción. Pekín está preparando ahora un acuerdo internacional que oficialice la creación de la alianza. Se espera iniciar las negociaciones con los países interesados en el futuro inmediato, y la firma del documento y la primera reunión están previstas para septiembre de 2026.

El proyecto describe las tareas clave de la futura organización. Se trata de crear una red global de cooperación, intercambiar datos sobre fraudes y realizar investigaciones conjuntas. Los países podrán coordinar el bloqueo de pagos y la devolución de fondos sustraídos, así como elaborar normas técnicas y sistemas de transmisión de información. Se presta atención especial a la formación, ejercicios conjuntos y campañas informativas internacionales contra los defraudadores. Además, los participantes prepararán recomendaciones de política y llevarán a cabo estudios estratégicos.

Suena ambicioso, pero la implementación de un proyecto así siempre tropieza con los detalles. La cooperación internacional en materia policial lleva tiempo estancada, pese a las declaraciones ruidosas. China, en la práctica, propuso a otros países pasar de las palabras a los hechos y asumir la coordinación ubicando la secretaría en su territorio, al menos en la fase inicial.

Según el portavoz del ministerio, Zhao Xin, alrededor de 20 países ya han mostrado interés en la iniciativa, y una parte de ellos firmó una declaración conjunta. No nombró países concretos, y dejó entrever que nuevos anuncios se harán en breve.

Una cuestión aparte es cómo la nueva alianza interactuará con el sector privado. En Estados Unidos, por ejemplo, gran parte de la gestión de las redes digitales y la lucha contra el cibercrimen se ha delegado en empresas y organizaciones sin ánimo de lucro. El modelo chino, en cambio, apuesta por la dirección estatal. Zhao Xin eludió dar una respuesta directa y se limitó a repetir los puntos de la propuesta.

En cualquier caso, la futura alianza tendrá que explicar su trabajo a una audiencia amplia. Las cuestiones de protección de datos no desaparecerán. La lucha contra el fraude requiere intercambio de información, pero la línea entre la investigación y el control excesivo es fina. Los países occidentales han señalado a menudo la protección de datos como un obstáculo para la lucha eficaz contra el fraude telefónico. La iniciativa china podría hacer reconsiderar ese enfoque y debatir no solo las tecnologías de intercambio de datos, sino también las reglas para su uso.