Ya no recibirás mensajes como «pídeme dinero hasta la próxima nómina». La policía desarticuló a la banda que hackeaba tus cuentas.

Ya no recibirás mensajes como «pídeme dinero hasta la próxima nómina». La policía desarticuló a la banda que hackeaba tus cuentas.

El desenlace de una historia que comenzó en Asia y culminó en África.

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Una operación policial internacional contra la ciberdelincuencia produjo resultados a gran escala. Las fuerzas del orden de decenas de países desactivaron decenas de miles de direcciones de red maliciosas vinculadas al phishing, al malware y a ataques de ransomware. La campaña mostró hasta qué punto las organizaciones criminales aprovechan la infraestructura global de Internet para engañar a usuarios y atacar a organizaciones.

La operación Synergia III se desarrolló de julio de 2025 a enero de 2026 bajo la coordinación de Interpol. A la investigación se sumaron fuerzas del orden de 72 países y territorios. Las acciones conjuntas permitieron inhabilitar más de 45 000 direcciones IP y servidores maliciosos. En el marco de la operación se detuvo a 94 personas y alrededor de 110 sospechosos siguen bajo investigación.

Interpol analizó datos sobre actividad maliciosa, convirtió la información recopilada en materiales operativos y los remitió a los servicios nacionales para acciones posteriores. Las fuerzas del orden llevaron a cabo una serie de redadas y operaciones contra la infraestructura de los ciberdelincuentes. Como resultado, se incautaron 212 dispositivos electrónicos y servidores utilizados para llevar a cabo los ataques.

Según el responsable de la unidad de Interpol contra el ciberdelito, Nil Jetton, los esquemas delictivos en internet se están volviendo cada vez más complejos y destructivos. A su juicio, la cooperación internacional sigue siendo la herramienta clave para detectar redes criminales, detener ataques y proteger a las posibles víctimas.

Los informes de las agencias nacionales muestran una amplia gama de esquemas empleados. En Macao las autoridades detectaron más de 33 000 sitios de phishing y de fraude. Los delincuentes presentaban los recursos como casinos en línea, servicios bancarios, portales gubernamentales y sistemas de pago. Los visitantes de esas páginas cargaban fondos en plataformas falsas o entregaban datos personales y los datos de sus tarjetas bancarias.

En Togo la policía arrestó a diez personas que operaban desde un barrio residencial. Parte del grupo hackeaba cuentas en redes sociales; el resto se dedicaba a la ingeniería social. Tras apoderarse de un perfil, los delincuentes contactaban a los contactos del propietario, se hacían pasar por conocidos y construían relaciones románticas ficticias o pedían dinero a amigos y familiares de la víctima.

En Bangladés desarticularon una gran red de ciberdelincuentes. Allí detuvieron a 40 sospechosos y confiscaron 134 dispositivos electrónicos. La investigación vincula a los miembros del grupo con numerosos esquemas de fraude —desde créditos falsos y ofertas de empleo hasta el robo de datos personales y estafas con tarjetas bancarias.

Durante la operación, Interpol colaboró con las empresas privadas Group-IB, Trend Micro y S2W. Los socios ayudaron a rastrear la actividad maliciosa e identificar servidores implicados en campañas delictivas.