Mientras los inversores aplauden, en las oficinas reina el silencio.

La empresa australiana Atlassian anunció un importante recorte de personal. La dirección explica la decisión por la necesidad de redistribuir recursos y destinar más fondos al desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial y a las ventas corporativas.
El director general Mike Cannon-Brookes informó sobre la reducción de aproximadamente el diez por ciento de la plantilla. Cerca de 1600 empleados perderán su puesto. Según el directivo, la empresa pretende financiar futuras inversiones en inteligencia artificial con recursos internos y, al mismo tiempo, reforzar sus resultados financieros.
Además, Mike Cannon-Brookes subrayó que Atlassian no considera a la inteligencia artificial como un reemplazo directo de las personas. La dirección reconoce que la difusión de estas tecnologías cambia la estructura de competencias y el número de puestos dentro de la compañía. En estas circunstancias, según el responsable de Atlassian, las empresas deben adaptarse.
El golpe más fuerte afectó a los departamentos de desarrollo y a otros puestos de la industria del software. Según el diario británico The Guardian, alrededor de 900 despidos están relacionados específicamente con roles técnicos. La geografía de los recortes abarca varios países: aproximadamente 640 empleados en Norteamérica, cerca de 480 en Australia y otros aproximadamente 250 en India. Al mismo tiempo, se supo que el director técnico Radzhiv Radzhan abandonará la empresa a finales de marzo.
En los documentos presentados a la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU., Atlassian estimó que los gastos por indemnizaciones a los empleados despedidos y los costes asociados oscilarán entre 225 y 236 millones de dólares. Se espera que el proceso de recortes concluya a comienzos del cuarto trimestre del año fiscal.
La situación se desarrolla en un contexto de fuerte presión sobre el mercado del software. Las acciones de Atlassian han caído notablemente tras una serie de descensos en las cotizaciones del sector. Desde principios de año, el precio de las acciones se ha reducido en más de la mitad y se mantiene en torno a los 75 dólares. En comparación: en 2021 las acciones de la compañía superaron los 450 dólares.
Los inversores discuten cada vez más el impacto de la inteligencia artificial en el modelo tradicional de SaaS. La lógica común del temor es la siguiente: la automatización puede reducir el número de empleados en las compañías, y las herramientas modernas de desarrollo permiten crear software con mayor rapidez. En tales condiciones, el modelo de licencias por usuario podría perder parte de su demanda.
La dirección de Atlassian, no obstante, considera que la situación de la compañía es estable. Mike Cannon-Brookes señala un crecimiento del negocio en la nube del 25 por ciento en el último trimestre y aproximadamente cinco millones de usuarios activos mensuales de la herramienta de inteligencia artificial Rovo. Aun así, Atlassian sigue siendo una compañía en pérdidas y registra pérdidas desde 2017.