Ni siquiera quienes antes se creían intocables estuvieron protegidos.

Amazon continúa reduciendo personal, y en la nueva ola de despidos se vio afectada la división de robótica, que es responsable del funcionamiento de más de un millón de robots en las instalaciones de la compañía. La situación resulta especialmente llamativa frente a la apuesta prolongada de la corporación por la automatización y las constantes declaraciones sobre la importancia estratégica del área.
Los nuevos recortes fueron informados por el medio Business Insider. El número exacto de despedidos no se revela; sin embargo, un portavoz de Amazon dijo al medio que la compañía eliminó «un número relativamente pequeño» de puestos en la división de robótica. Según The New York Times, en 2025 allí trabajaban más de 3.000 personas.
La carta interna a los empleados, que menciona Business Insider, fue enviada por Scott Dresser, vicepresidente de Amazon Robotics. El ejecutivo calificó la decisión de difícil pero necesaria, y dejó claro que la empresa sigue recortando costos, aunque mantiene que la división sigue siendo prioritaria.
Los despidos actuales forman parte de una campaña más amplia. Desde 2022, Amazon ha reducido a más de 57.000 empleados corporativos. En octubre de 2025 la compañía realizó la mayor ronda en su historia y eliminó más de 30.000 puestos, y después se produjeron nuevos recortes en enero.
En medio de las conversaciones sobre que los despidos masivos en el sector tecnológico están cada vez más vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial, el caso de Amazon parece más complejo. Business Insider señala que la compañía, al mismo tiempo, está aumentando el gasto para 2026, y las inversiones de capital en infraestructura de IA y centros de datos podrían alcanzar 200.000 millones de dólares.
En esencia, las medidas actuales se parecen menos a un abandono de la robótica en favor de las redes neuronales y más a la continuación de una reestructuración prolongada tras la contratación excesiva en tiempos de pandemia. Amazon procura reducir gastos innecesarios y, a la vez, invierte en el área de la inteligencia artificial. En ese contexto, incluso las divisiones relacionadas con la automatización y los robots ya no parecen estar protegidas contra las pérdidas de personal.