Bajo eslóganes llamativos se ocultan un frío cálculo y la presión sobre los socios.

La administración de Estados Unidos intensifica la presión sobre gobiernos extranjeros debido a normas que limitan la exportación y el procesamiento de datos personales. El motivo es la creciente popularidad de las iniciativas de «soberanía de los datos» y «localización de datos», especialmente en Europa, donde los conflictos con Washington se han agudizado en el contexto de la política comercial y las diferencias políticas.
Según Reuters, el Departamento de Estado envió a los diplomáticos un cable oficial con la instrucción de oponerse con más vigor a normas que regulan la actividad de las empresas tecnológicas estadounidenses con los datos de extranjeros. El documento está fechado el 18 de febrero de 2026 y firmado por el secretario de Estado Marco Rubio. En el cable tales medidas se describen como un factor que obstaculiza los flujos transfronterizos de datos, aumenta los costos y los riesgos para la ciberseguridad, restringe los servicios en la nube y los servicios basados en inteligencia artificial, y amplía el control estatal con posibles consecuencias para las libertades civiles.
El Departamento de Estado no comentó públicamente el contenido del cable, pero confirmó la posición general de Estados Unidos a favor del intercambio de datos entre países preservando la privacidad, la seguridad y la libertad de expresión. En el documento la línea se define como una «política internacional más proactiva» en materia de datos, y se pidió a los diplomáticos que contrarrestaran requisitos «excesivamente gravosos», incluida la obligación de almacenar datos en el territorio nacional.
El cable señala por separado el reglamento europeo GDPR como ejemplo de normas que dificultan el tratamiento de información y la transferencia de datos fuera de la UE. En el continente aumentan las preocupaciones sobre la privacidad y el posible acceso a los datos por parte de entidades extranjeras, y el dominio de empresas estadounidenses en el ámbito de la inteligencia artificial intensifica la cuestión, ya que los modelos a menudo se entrenan con grandes volúmenes de información personal. El especialista neerlandés en tecnologías en la nube Bert Hubert relaciona el tono más duro de Washington con la creciente desconfianza de Europa hacia las empresas de TI estadounidenses.
En el mismo documento se menciona a China. Según la evaluación del Departamento de Estado, Pekín promueve proyectos de infraestructura junto con normas restrictivas sobre datos, ampliando su influencia y las capacidades de acceso a la información con fines de vigilancia y presión estratégica. La embajada de China en Washington dijo que no conocía el cable, pero subrayó la atención de Pekín a la ciberseguridad y la protección de los datos.
El cable también encarga a los diplomáticos que supervisen las iniciativas para restringir la transferencia transfronteriza de datos y promuevan el Global Cross-Border Privacy Rules Forum, creado en 2022 por Estados Unidos y varios socios para apoyar el libre intercambio de datos con mecanismos de protección de la privacidad. Reuters señala que la medida encaja en una serie de acciones contra la regulación digital europea, incluidos los llamados del año pasado a que los diplomáticos discutieran con más energía la ley de servicios digitales de la UE y los planes recientes de Estados Unidos de lanzar un portal en línea para eludir restricciones a publicaciones que en Europa consideran inaceptables.