Crece la lista de quienes quieren una parte del caso Qakbot.

Las autoridades federales de EE. UU. continúan el proceso de decomiso civil de activos incautados en el marco de una investigación sobre ciberdelitos relacionados con la infraestructura Qakbot. La demanda se presentó en mayo de 2025; el caso lo conoce un tribunal de distrito de California.
En los documentos figuran más de 2 millones de dólares: una parte en efectivo y otra en criptomonedas, incluidas bitcoins y stablecoins. Esos fondos fueron incautados en varias bolsas y cuentas durante la investigación. Actualmente los activos están en custodia del Buró Federal de Investigaciones (FBI) por orden judicial.
Varias organizaciones presentaron reclamaciones sobre los activos incautados. Entre ellas están Dish Network, Concord Music Group y Minto Holdings. Las empresas afirman que los fondos les pertenecen y solicitan que el caso sea juzgado por un jurado.
Según las autoridades, los activos confiscados están vinculados a un acusado en el proceso penal: el presunto coordinador de una infraestructura de ciberdelitos que empleaba Qakbot para distribuir software malicioso y acceder a sistemas corporativos. La investigación también abarca episodios relacionados con el uso de ransomware.
El Departamento de Justicia de EE. UU. subraya que el objetivo de la confiscación es devolver los fondos a las víctimas. No obstante, debido a las reclamaciones de las partes, el proceso se está demorando: el tribunal ha aplazado las audiencias en varias ocasiones y ha concedido tiempo para la presentación de nuevas solicitudes.
La próxima audiencia está fijada para el 30 de enero de 2026. Antes de esa fecha, las partes deben presentar al tribunal un informe conjunto en el que se refleje la información sobre las gestiones para notificar a posibles reclamantes y sobre las negociaciones para evaluar las demandas presentadas.